Ziquítaro, fiestas patronales 2012. Verbena popular, II

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(El castillo, manufacturado por Gracia Maya Campos, Serafín, y familiares, de Jacona)

(Texto y fotos de Silviano Martínez Campos)

Martínez Campos, 17/I/012

GUIA

FIESTA A LA GUADALUPANA

EN ZIQUÍTARO

SilvianoMartínez Campos

ZIQUITARO. Municipio de PENJAMILLO- En el marco de un templo y una plaza embellecidos, profusión de flores, cohetes, banda de música versátil, baile popular y peregrinaciones desde los barrios, se llevó a cabo la fiesta patronal este día 12, en Ziquítaro, una de las comunidades más grandes del municipio.

Aun cuando con menos visitantes de procedencia norteamericana, según opiniones, la fiesta patronal congregó sin embargo a jóvenes y adultos con raíces en esta tenencia del Occidente michoacano.

El templo lucía un nuevo rostro, luego de que el joven párroco Manuel Vázquez Rubio emprendió la obra de construcción de un atrio, original, embellecido con corredores amplios, bancas para el descanso de los fieles y canceles con artísticos vitrales.

La plaza, a su vez, con el piso de sus corredores totalmente renovado, las zonas jardinadas puestas al día, y kiosko y bancas remozadas, luego de que las autoridades locales, encabezadas por el jefe de tenencia saliente J.Trinidad Roa motivaron el interés de los residentes, y sus faenas en casos, para renovar totalmente el jardín.

Profusión de flores y cohetes, pues, como regalo a la Virgen de Guadalupe, la patrona; pero a pesar de esto, habría de afirmar un día antes el párroco Vázquez Rubio, el mejor regalo a la Guadalupana, es revalorar conductas, actitudes y sobre todo la fe.

Y durante la homilía de la misa central del día 12, el presbítero Sergio Guerra, del Seminario de Zamora, habría de subrayar la importancia de la devoción particularmente de la Virgen de Guadalupe, en la historia de México.

TODO AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD

Pero lo que la Virgen pide ahora a esta comunidad, es lo mismo que pidió a Juan Diego, el hacerle un lugar dentro de sí, y “todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad”.

A su vez y luego de terminada la misa, el padre Sotero Fernández, residente en Churintzio y quien era vicario en la parroquia de Penjamillo, hará 56 años cuando se colocó la primera piedra para el templo nuevo, rememoró aquel episodio, recordando que un día antes de aquel 12 de enero, jóvenes ziquitarenses trajeron arena del Cerro del Metate, para afianzar la dicha piedra.

La misa central el día 12, presidida por el padre Sergio Guerra, fue muy concurrida. Sin embargo, se notaba la presencia mayoritaria de personas mayores, contrariamente a la serenata o verbena popular por la noche, donde predominaba la gente joven, muchos de ellos, muchachas y muchachos, hijos de migrantes mexicanos residentes en los Estados Unidos.

El sacerdote zamorano, director espiritual del seminario, recordó que con la Virgen de Guadalupe nace nuestra patria, porque dijo: “ Si nosotros ponemos atención en la imagen, vamos a ver que se trata del rostro de una muchacha mestiza. Tiene sus raíces en la cultura que había aquí en nuestro querido México, desde antes de la Conquista. Y tiene rasgos también de ese otro pueblo que fundido con las raíces indígenas, forma nuestra patria: el pueblo español.”

Recordando su origen, recordamos que ella cundo se presenta a aquel hermano nuestro, Juan Diego, ahora santo, qué es lo que le dice:” veo la situación en la que están”.. Nuestro pueblo en esos momentos sufría mucho. Un pueblo desconcertado, que no sabía qué pasaría con él. Se nos cuenta que J. Diego iba de su tierrra, a México, a oír la Palabra de Dios y ella dijo quiero que me construyan en este lugar un sitio desde donde yo pueda escucharlos, consolarlos.

Tuvieron qué superarse muchas dificultades para que México fuera una comunidad, que unió a diversos pueblos; pero ahora la Virgen nos pide, a esta comunidad, lo mismo que a Juan diego; hazme un lugar en ti, y que todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad.

No estamos solos, expresó. Y ante nuestra situación, necesitamos poner en práctica lo que la Santísima Virgen siempre nos eta recordando, que estamos protegidos por ella.

El día 11, la víspera de la fiesta central, el párroco recibió la última peregrinación, correspondiente al barrio de El Mirador. Durante la misa, por la tarde, hizo referencia a que todos los barrios acudieron con mucho entusiasmo, en medio de muchas manifestaciones de fe.

Pero puesto que María es un don, un regalo inestimable de Dios a la humanidad,, el ser humano ha de ser también un regalo inestimable para sus hermanos

Pero para ello, se requiere hacer una revaloración de nuestras vidas, de nuestras actitudes, de nuestros deseos e incluso de nuestra fe.

Seguir a la Virgen María es andar en buenos pasos. Flores, sí, pero hacer que nuestra vida florezca en obras buenas, que seamos un catecismo viviente, o sea que hablemos de Dios con nuestras vidas.

Y el día 12, luego de la misa central, el párroco de Ziquítaro informó a la comunidad presente sobre el balance de entradas y salidas de las donaciones en efectivo, por barrios, de 71, 140 pesos. Y recibido en dólares, 1,867 (24,531 pesos). Todal de entradas, 95,671 pesos. Y gastos, que desglosó en música, cohetes, etcétera, 57,700 pesos. Quedan 37,971 pesos.

Ziquítaro, su fiesta patronal 2012. Verbena popular, I

Martínez Campos, 17/I/012

GUIA

FIESTA A LA GUADALUPANA

EN ZIQUÍTARO

SilvianoMartínez Campos

ZIQUITARO. Municipio de PENJAMILLO- En el marco de un templo y una plaza embellecidos, profusión de flores, cohetes, banda de música versátil, baile popular y peregrinaciones desde los barrios, se llevó a cabo la fiesta patronal este día 12, en Ziquítaro, una de las comunidades más grandes del municipio.

Aun cuando con menos visitantes de procedencia norteamericana, según opiniones, la fiesta patronal congregó sin embargo a jóvenes y adultos con raíces en esta tenencia del Occidente michoacano.

El templo lucía un nuevo rostro, luego de que el joven párroco Manuel Vázquez Rubio emprendió la obra de construcción de un atrio, original, embellecido con corredores amplios, bancas para el descanso de los fieles y canceles con artísticos vitrales.

La plaza, a su vez, con el piso de sus corredores totalmente renovado, las zonas jardinadas puestas al día, y kiosko y bancas remozadas, luego de que las autoridades locales, encabezadas por el jefe de tenencia saliente J.Trinidad Roa motivaron el interés de los residentes, y sus faenas en casos, para renovar totalmente el jardín.

Profusión de flores y cohetes, pues, como regalo a la Virgen de Guadalupe, la patrona; pero a pesar de esto, habría de afirmar un día antes el párroco Vázquez Rubio, el mejor regalo a la Guadalupana, es revalorar conductas, actitudes y sobre todo la fe.

Y durante la homilía de la misa central del día 12, el presbítero Sergio Guerra, del Seminario de Zamora, habría de subrayar la importancia de la devoción particularmente de la Virgen de Guadalupe, en la historia de México.

TODO AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD

Pero lo que la Virgen pide ahora a esta comunidad, es lo mismo que pidió a Juan Diego, el hacerle un lugar dentro de sí, y “todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad”.

A su vez y luego de terminada la misa, el padre Sotero Fernández, residente en Churintzio y quien era vicario en la parroquia de Penjamillo, hará 56 años cuando se colocó la primera piedra para el templo nuevo, rememoró aquel episodio, recordando que un día antes de aquel 12 de enero, jóvenes ziquitarenses trajeron arena del Cerro del Metate, para afianzar la dicha piedra.

La misa central el día 12, presidida por el padre Sergio Guerra, fue muy concurrida. Sin embargo, se notaba la presencia mayoritaria de personas mayores, contrariamente a la serenata o verbena popular por la noche, donde predominaba la gente joven, muchos de ellos, muchachas y muchachos, hijos de migrantes mexicanos residentes en los Estados Unidos.

El sacerdote zamorano, director espiritual del seminario, recordó que con la Virgen de Guadalupe nace nuestra patria, porque dijo: “ Si nosotros ponemos atención en la imagen, vamos a ver que se trata del rostro de una muchacha mestiza. Tiene sus raíces en la cultura que había aquí en nuestro querido México, desde antes de la Conquista. Y tiene rasgos también de ese otro pueblo que fundido con las raíces indígenas, forma nuestra patria: el pueblo español.”

Recordando su origen, recordamos que ella cundo se presenta a aquel hermano nuestro, Juan Diego, ahora santo, qué es lo que le dice:” veo la situación en la que están”.. Nuestro pueblo en esos momentos sufría mucho. Un pueblo desconcertado, que no sabía qué pasaría con él. Se nos cuenta que J. Diego iba de su tierrra, a México, a oír la Palabra de Dios y ella dijo quiero que me construyan en este lugar un sitio desde donde yo pueda escucharlos, consolarlos.

Tuvieron qué superarse muchas dificultades para que México fuera una comunidad, que unió a diversos pueblos; pero ahora la Virgen nos pide, a esta comunidad, lo mismo que a Juan diego; hazme un lugar en ti, y que todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad.

No estamos solos, expresó. Y ante nuestra situación, necesitamos poner en práctica lo que la Santísima Virgen siempre nos eta recordando, que estamos protegidos por ella.

El día 11, la víspera de la fiesta central, el párroco recibió la última peregrinación, correspondiente al barrio de El Mirador. Durante la misa, por la tarde, hizo referencia a que todos los barrios acudieron con mucho entusiasmo, en medio de muchas manifestaciones de fe.

Pero puesto que María es un don, un regalo inestimable de Dios a la humanidad,, el ser humano ha de ser también un regalo inestimable para sus hermanos

Pero para ello, se requiere hacer una revaloración de nuestras vidas, de nuestras actitudes, de nuestros deseos e incluso de nuestra fe.

Seguir a la Virgen María es andar en buenos pasos. Flores, sí, pero hacer que nuestra vida florezca en obras buenas, que seamos un catecismo viviente, o sea que hablemos de Dios con nuestras vidas.

Y el día 12, luego de la misa central, el párroco de Ziquítaro informó a la comunidad presente sobre el balance de entradas y salidas de las donaciones en efectivo, por barrios, de 71, 140 pesos. Y recibido en dólares, 1,867 (24,531 pesos). Todal de entradas, 95,671 pesos. Y gastos, que desglosó en música, cohetes, etcétera, 57,700 pesos. Quedan 37,971 pesos.

(Texto y fotos de Silviano Martínez Campos)

Ziquítaro. Fiesta patronal 012. Celebración central

Martínez Campos, 17/I/012

GUIA

FIESTA A LA GUADALUPANA

EN ZIQUÍTARO

SilvianoMartínez Campos

ZIQUITARO. Municipio de PENJAMILLO- En el marco de un templo y una plaza embellecidos, profusión de flores, cohetes, banda de música versátil, baile popular y peregrinaciones desde los barrios, se llevó a cabo la fiesta patronal este día 12, en Ziquítaro, una de las comunidades más grandes del municipio.

Aun cuando con menos visitantes de procedencia norteamericana, según opiniones, la fiesta patronal congregó sin embargo a jóvenes y adultos con raíces en esta tenencia del Occidente michoacano.

El templo lucía un nuevo rostro, luego de que el joven párroco Manuel Vázquez Rubio emprendió la obra de construcción de un atrio, original, embellecido con corredores amplios, bancas para el descanso de los fieles y canceles con artísticos vitrales.

La plaza, a su vez, con el piso de sus corredores totalmente renovado, las zonas jardinadas puestas al día, y kiosko y bancas remozadas, luego de que las autoridades locales, encabezadas por el jefe de tenencia saliente J.Trinidad Roa motivaron el interés de los residentes, y sus faenas en casos, para renovar totalmente el jardín.

Profusión de flores y cohetes, pues, como regalo a la Virgen de Guadalupe, la patrona; pero a pesar de esto, habría de afirmar un día antes el párroco Vázquez Rubio, el mejor regalo a la Guadalupana, es revalorar conductas, actitudes y sobre todo la fe.

Y durante la homilía de la misa central del día 12, el presbítero Sergio Guerra, del Seminario de Zamora, habría de subrayar la importancia de la devoción particularmente de la Virgen de Guadalupe, en la historia de México.

TODO AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD

Pero lo que la Virgen pide ahora a esta comunidad, es lo mismo que pidió a Juan Diego, el hacerle un lugar dentro de sí, y “todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad”.

A su vez y luego de terminada la misa, el padre Sotero Fernández, residente en Churintzio y quien era vicario en la parroquia de Penjamillo, hará 56 años cuando se colocó la primera piedra para el templo nuevo, rememoró aquel episodio, recordando que un día antes de aquel 12 de enero, jóvenes ziquitarenses trajeron arena del Cerro del Metate, para afianzar la dicha piedra.

La misa central el día 12, presidida por el padre Sergio Guerra, fue muy concurrida. Sin embargo, se notaba la presencia mayoritaria de personas mayores, contrariamente a la serenata o verbena popular por la noche, donde predominaba la gente joven, muchos de ellos, muchachas y muchachos, hijos de migrantes mexicanos residentes en los Estados Unidos.

El sacerdote zamorano, director espiritual del seminario, recordó que con la Virgen de Guadalupe nace nuestra patria, porque dijo: “ Si nosotros ponemos atención en la imagen, vamos a ver que se trata del rostro de una muchacha mestiza. Tiene sus raíces en la cultura que había aquí en nuestro querido México, desde antes de la Conquista. Y tiene rasgos también de ese otro pueblo que fundido con las raíces indígenas, forma nuestra patria: el pueblo español.”

Recordando su origen, recordamos que ella cundo se presenta a aquel hermano nuestro, Juan Diego, ahora santo, qué es lo que le dice:” veo la situación en la que están”.. Nuestro pueblo en esos momentos sufría mucho. Un pueblo desconcertado, que no sabía qué pasaría con él. Se nos cuenta que J. Diego iba de su tierrra, a México, a oír la Palabra de Dios y ella dijo quiero que me construyan en este lugar un sitio desde donde yo pueda escucharlos, consolarlos.

Tuvieron qué superarse muchas dificultades para que México fuera una comunidad, que unió a diversos pueblos; pero ahora la Virgen nos pide, a esta comunidad, lo mismo que a Juan diego; hazme un lugar en ti, y que todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad.

No estamos solos, expresó. Y ante nuestra situación, necesitamos poner en práctica lo que la Santísima Virgen siempre nos eta recordando, que estamos protegidos por ella.

El día 11, la víspera de la fiesta central, el párroco recibió la última peregrinación, correspondiente al barrio de El Mirador. Durante la misa, por la tarde, hizo referencia a que todos los barrios acudieron con mucho entusiasmo, en medio de muchas manifestaciones de fe.

Pero puesto que María es un don, un regalo inestimable de Dios a la humanidad,, el ser humano ha de ser también un regalo inestimable para sus hermanos

Pero para ello, se requiere hacer una revaloración de nuestras vidas, de nuestras actitudes, de nuestros deseos e incluso de nuestra fe.

Seguir a la Virgen María es andar en buenos pasos. Flores, sí, pero hacer que nuestra vida florezca en obras buenas, que seamos un catecismo viviente, o sea que hablemos de Dios con nuestras vidas.

Y el día 12, luego de la misa central, el párroco de Ziquítaro informó a la comunidad presente sobre el balance de entradas y salidas de las donaciones en efectivo, por barrios, de 71, 140 pesos. Y recibido en dólares, 1,867 (24,531 pesos). Todal de entradas, 95,671 pesos. Y gastos, que desglosó en música, cohetes, etcétera, 57,700 pesos. Quedan 37,971 pesos.

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LA HOMILIA:

PRESBÍTERO SERGIO GUERRA

Nos sentimos muy contentos en este medio día, porque esta comunidad le da gracias a Dios por la santa patrona que nuestros mayores nos han dejado..Y al celebrar a la SantísimaVirgen de Guadalupe, podemos ver que siempre es muy buen tiempo para dar gracias a Dios. Desde hace más de un mes, en todo México hay mucha alegría, y más cuando en una comunidad se le tiene como el centro de comunión, como el centro de unidad. Casi no hay un hogar, podemos decir, que no hay un hogar mexicano, donde no haya una imagen de la Santísima Virgen de Guadalupe. Y en todas partes donde hay un mexicano, allí está.

Si nosotros nos preguntamos por qué queremos tanto a la Santísima Virgen, vamos a descubrir que es porque con la Santísima Virgen de Guadalupe, nace nuestra patria. Si nosotros ponemos atención en esta querida imagen, vamos a ver que se trata del rostro de una muchacha mestiza. Tiene sus raíces en la cultura que había aquí, en nuestro querido México, desde antes de la conquista.

Y tiene también rasgos de ese otro pueblo que fundido con las raíces indígenas, forma nuestra patria: el pueblo español.

Y podemos decir que con la Santísima Virgen de Guadalupe, es como comienza esa historia de nuestra patria.Y vemos como en todos momentos de la vida de nuestra patria, allí está acompañándonos la Santísima Virgen.

Recordando su origen, consideremos cómo ella, cuando se presenta ante aquel hermano nuestro, Juan Diego, ahora santo, ella qué es lo que le dice: veo la situación en la que están. Nuestro pueblo en esos momentos, sufría, sufría mucho: un pueblo desconcertado. Era un pueblo que no sabía qué pasaría con ellos. Y se nos cuenta que Juan Diego iba de su tierra precisamente a México, para oír la Palabra de Dios.

Es entonces cuando ella le dice: quiero que me construyan en este lugar un sitio desde donde yo pueda escucharlos, desde donde yo pueda enjugar sus lágrimas, desde donde yo pueda consolarlos.

Y si ella quería un lugar entre nosotros, no era precisamente como un lugar de honor. Ella quería estar muy cerca de sus hijos. Juan Diego considera que la Santísima Virgen le está pidiendo algo que él no está acostumbrado hacer. quiero que vayas a ver al obispo y le comuniques mi deseo.

Señora, yo no estoy acostumbrado a andar en esos lugares. Anda. Como que esta es la primera tentación, cuando se nos pida, cuando Dios nos pida; pero la Santísima Virgen le asegura: ten en cuenta que muchas personas quisieran estar en tu lugar y muchas harían con mucho gusto lo que yo te pido. Yo quiero que por tu medio se realice mi deseo. Y es entonces cuando Juan Diego comienza a dar aquellos primeros pasos. No fue nada fácil, si nosotros comenzamos a tratar dever al principio el sitio que quería la Santísima Vírgen para formar nuestro pueblo, nuestra patria.

Desde un principio hubo mucas dificultades para que nuestro México empezara a dar pasos como una comunidad formada por muchísimos pueblos diferentes y que unidos por ella, forman ahora nuestra Patria. Muchas, muchas dificultades tuvieron qué superar, o mas bien muchas dificultades que tienen qué superar. Pero allí está la Santísima Virgen en medio de su pueblo en nuestra historia.

Pensemos nosotros qué será lo que nos pide ahora la Santísima Virgen, a esta comunidad que la tiene como santa patrona, como centro de su unidad. Qué es lo que nos pide, lo mismo que le dijo a Juan Diego: hazme un lugar en tu vida. Y todo lo que nosotros realicemos, que sea precismente para beneficio de esta comunidad. Podemos estar seguro que todas las preocupaciones, todos los trabajos, todo aquello que se nos hace difícil para vivir, lo que ella quiere siempre está también bajo su protección.

Recuerdan ustedes como cuando la Santísima Virgen le dice a Juan Diego que vaya con el señor obispo para hacer realidad lo que quiere, hay un momento en que él (Juan Diego) está muy preocupado por la salud de su tío. Y la Santísima Virgen le recuerda que todo esto está bajo mi cuidado, ten confianza: ¿No estoy yo aquí que soy tu madre?.

Así que ahora en este tiempo también la Santisima Virgen nos pide que nosotros participemos, que nosotros colaboremos, que nosotros hagamos aquello que sea necesario para que ella esté realmente en medio de nosotros, conscientes de que en ningún momento nos deja solos. Hermanos, que esta fiesta fortalezca nuestra fe. Es acción de gracias por todo lo que el Señor nos concede, desde la otra fiesta, sobre todo, hasta ahora. Por que no perdamos de vista que en la situación en que nosotros vivimos, no estamos solos. Pero necesitamos poner en práctica precisamente lo que la Santisima Virgen precisamente nos está recordando.

Veiamos en el Evangelio cómo la Santísima Virgen se fue a la montaña para visitar a su prima santa Isabel. Esa misma disposición es la que nuestra señora la Virgen de Guadalupe nos manifiesta constantemente.

Por eso, en los momentos trabajosos de la historia de nuestra patria, podemos ver nosotros cómo se toma el estandarte de la Santisima Virgen para recordarnos que formamos un pueblo protegido por ella.

Pidamos pues a nuestra señora, que así como ha acompañado constantemente a nuestro pueblo, siga también manifestándonos ese amor, ese amor que nos recuerde que todos somos hermanos y que todos necesitamos ir construyenco nuestra comunidad, preocupándonos por cada una de las personas que forman parte de ella.

Pues vamos a continuar nuestra eucaristía, pongámonos de pie para hacer nuestra profesión de fe.


Ziquítaro, fiesta patronal 2012. Los barrios

(Texto y fotos de Silviano Martínez Campos)

Ziquítaro, fiesta patronal

(Desde la calle)

LOS BARRIOS

EL MIRADOR

Y el joven párroco padre Manuel Vázquez Rubio daba la bienvenida la noche del día 11, al último de los barrios en peregrinación y regresaba la imagen de la Virgen de Guadalupe a su nicho del templo para prepararse a recibir también, al día siguiente, día de la fiesta, ofrendas en flores y oraciones que le ofrecerían los devotos de su pueblito, Ziquítaro porque al fin y al cabo ellos la habían nombrado como patrona.

Habrían de ser, en esta ocasión, los del barrio de El Mirador, comunidad donde la familia Moreno, donde don Lugardo Moreno, comunidad a medio camino del que conduce a San Antonio Carupo, éste último a 6 kilómetros de Ziquítaro.

Unos cuántos kilómetros a pie, o en vehículo transitando por el camino nuevo, recién estrenado el año pasado, y llegaron los peregrinos gritando su alegría y su devoción a la Virgen en vistosa cohetería, luego acompañados por la banda de música de Ichán y posteriormente, después de la misa, alegre paseo disfrutando de la festiva presencia de la gente, dándose el gusto de darse sus vueltas por el bello jardín de su Ziquítaro.

¡Cómo ha crecido Ziquítaro!. ¡Cuánta su gente ahora!. ¡Cómo también lo ha movido, hasta llegar aquí, el impulso de sus generaciones que siguen vivas en el recuerdo, la memoria de sus hijos!.

Y sus barrios, vivos en la memoria infantil y juvenil de quien escribe. Y acaso la nomenclatura religiosa para ellos, por razones prácticas de la devoción parroquial, no haya diluido la nomenclatura que le fueron dando las generaciones al ponerle a sus barrios nombres pintorescos que permanecen también, en la memoria de los viejos.

LA VISCOSA

La Viscosa, barrio nuevo, de pocas décadas que según dicen fue nombrado así por el jocoso humor de Abel Aguiñiga, cuando asentado en el que fuera Potrero de los Cerdas, el caserío era mínimo y luego la iniciativa y creatividad de las generaciones lo fue conformando en calles bien trazadas, casas de nueva fabricación y solares arbolados y jardinados al gusto campesino.

Habría de ser encomendado el barrio a la vigilancia de San Isidro a quien le dedicaron vistosa capillita por allí, al final de Los Nopales Altos, por donde don Refugio Garnica, por donde don Francisco Aguiñiga, por donde don Clemente Aguiñiga. Donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LOS NOPALES ALTOS

Los Nopales Altos, de empinada calzada, a prueba de ascensos cansados, de esos que pone la vida cuando quiere se consigan metas mejores. Los Nopales Altos, donde don Luis Bolaños, donde don Genaro Bolaños, doña Flora Gómez, donde don Trino Aguiñiga, donde doña Lucita Duarte, donde don Elías Rodríguez, donde don Carlos Rodríguez, donde Quico Aguiñiga, de donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

EL CHORRO

El Chorro, que hacía honor con su nombre al arroyo en otros tiempos impetuoso, cuando la lluvia en sus tormentas no regateaba el agua la Presa de la Luz, kilómetros abajo, o a la ciénega de fértiles tierras. El Chorro, otrora casco de hacienda según se decía, que hacía honor a su breve pero servicial manantial que regalaba su agua en cántaros de barro de Zináparo a las afanosas amas de casa de por allí, y de barrios vecinos arroyo arriba. De donde doña Rafaela Cerda, de donde doña Josefa Cerda, de donde don Doroteo Campos, de donde don Francisco Mora, de donde doña Antoñita Lara, de donde don Refugio Mejía, de donde doña Guadalupe Lara, de donde don Raymundo Mejía, de donde don José Mejía, de donde don José Roa. De donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LA MANGA

La Manga, e inmediaciones, de curvilíneas callejuelas cercadas de piedras a la vieja usanza, recuerdos de cuando el trabajo artesanal del cercado no cedía el lugar a la motoconformadora o a la pala mecánica. Donde don Agustín Ventura, donde don Federico Molina, Federico, Quico. Miguel; donde don Miguel Ruiz, donde doña Merced Campos. donde Chuche, donde Lolita. Donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LA BOLSA

La Bolsa, barrio desaparecido, callejón de cercas y piedra, de esas que nunca mueve el tiempo, porque están hechas para vencer a las generaciones. Será porque nacen donde nacen manantiales que han quitado la sed a barrios y poblados enteros. Donde don Mariano Ríos, donde doña Socorro Mora, donde Chole, Roberto, Enedina, Bertha. Donde don Rafael Montañez, Miguel, Santiago. Donde don bel Ojeda, Silvino y donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

SANTA INÉS Y SUS INMEDIACIONES

Santa Inés y sus inmediaciones en su camino a El Guayabo. Recogiendo, juntando los pasos que se gastaron un poco en el trepar infantil y juvenil por la empinada ladera que premiaba, arriba, con la mazorca tierna en elote, luego de admirar lo bien hecho de jilotes, hongos de maíz en otras latitudes llamados huitlacoches. Empinada ladera que premiaba con la caña dulce llevada de la milpa, al camino hacia la parcelita del haba, la pedacera del Potrero Viejo, la milpa del Palo de la Llegada, de paso por la inverosímil pero así creíble Cueva del León.

Empinada ladera que ha guardado el lento y ruidoso pisotear de las reses rumbo a los mejores pastos tras dejar en el austero granero familiar las mazorcas que vieron desde la era el nacer de las estrellas. O el tazole de la modesta era donde se apaleó el frijol para que no faltara calientito en las noches lluviosas. Allí, en ese barrio donde don Aureliano Salgado, doña Rafaela Magaña , y Aureliano, Catalina, Lugardita, Chava, Benjmín, Lupita, Quinti, Manuel, el de la sonrisa bondadosa de niño grande. Donde don José López y Miguel, donde Donaciano Cano, donde don Lupe Mora y Arcadio y Angel y Chapanita y Bonifacio. Donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LOS GUANUMOS

Los Guanumos, donde según decires maternos dejé mi ombligo aquellos días primeros del 35, y será que sigo buscándolo ahora por todos los barrios y por eso he llamado a Mi Ziquítaro el ombligo del mundo. Donde doña Cleofitas, de bondadosa sonrisa y Gilo y Ruperto y Reyna y José. Donde don Samuel Ventura y doña Benita Ruiz. Donde don Luis Campos, donde don Ramiro Báez y doña Socorro y Rubén y Ramiro y don José Campos de suave trato y doña Rita, e Isidro. Donde, en aquella casa, don Refugio, doña Josefa, don Roberto, doña Lucrecia, Y luego don Melesio y Gracia. Y luego José Luis y tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

Y luego, arribita, abajo del peñascal donde crece el Chilillo, el zapote y el añoso mezquite, desde donde se ve el Gigante vecino, donde hubo por allí duraznos en flor y matas de cabuchile y hornos para hacer las gorditas de maiz o de trigo. Allí donde dejé el corazón y cada vez que voy lo recojo para pasearlo por el mundo. Allí donde Chepa, la tía Chepa, ahora anciana, ejerció su ministerio de ángel de la guarda para sus padres ancianos. Allí donde Pachito y Mariquita. Donde mamá Benita, Eva, Carmelita, Chuche. Allí junto donde don Pachito, doña Conchita y Delfina, Indalecio, José, Abigail. Donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

Los Guanumos, dije, el barrio de la bella calzada y ojalá su empedrado artesanal no sea empapado por el sello encementado que corte el húmedo rumor de las aguas que cáen con las aguas que corren escondidas en sus entrañas. La bella calzada, de pedregal impenetrable en mis correrias de infancia, cuando entre cohetes y truenos provocados por el azufre y el hacha, en día de fiesta, una banda de música venida desde la artística Sierra me inició en los gozos campiranos de percibir sintonizados el pisar fuerte de los guaraches campesinos, con el barullo de los muchachos, el festivo griterío y tal vez el tañer de las entonces gemelas campanas llamando a comenzar la fiesta.

Allí, donde doña María y Carmen mi catequista, Justa, Pedro, Alfonso y los recuerdos que estrujan la memoria cuando los sitios se vuelven casas del sufrimiento. Donde don Luis y luego Froyla y doña Delfina. Calle, callejón antes, donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

Donde don Juan, doña María, doña Amelia. Doña María, don Joaquín, y Salvador, Javier, Joaquín, Catalina, Carmela, Expedito. Y en el recuerdo juntando los pasos de niño campesino tanto como los del burro, o del caballo, en el callejón que de seguro llevaba, sin errarle, hacia La Uña de Gato, El Rodeo, El Palo de la Llegada, Potrero de Juan Campos, Potrero de Trino Aguiñiga, EL Cabulote; y si era el caso, La Leona, La Escondida o San Antonio, hacia el Poniente; o El Cerro del Metate, La Loma Amarilla o de ser el caso, hacia los callejones rumbo a Caurio. Y ahora, hacia el anchuroso mundo luego que la cinta asfáltica midió y dividió un mundo rural, campirano, con uno tecnológico, abierto, impredecible.

EL ARROYO DEL CHORRO

El arroyo de El Chorro, otrora generoso en bañar sus piedras, ahora seco y austero, pero además contenidos sus ímpetus, por si las dudas, para que no derrame sus aguas cuando le sean generosas y mejor las lleve, abajo, hacia La Luz, el plan, el Lerma y lejos, lejos, hacia el ancho mar, al que llevaba, antes, el sonoro saludo de todos los de Ziquítaro. Donde la tía Rafaila, don Pancho, Lico, Rodo, Glafira, Socorrito el ángel de la guarda que mitigaba los dolores de su tía Benita, en la casa del sufrimiento.

Donde don Onofre y doña Trina, Rafael, Lupita, Esperanza mi catequista, Bettha, Lucita, al igual que jovial, devota. Donde Pascualillo y Agustina pero antes, don Alfonso y doña Celia, y Layo, Marce, Luis. Donde don Ambrosio y doña Lupe. Y por allí cerquita don Amado y doña Benita que oraba, como supe, por el joven escandaloso y resentido, sin que desde luego le pusiera ella los referidos calificativos. Y por  eso mi visita, agradecida, a la anciana pronto a cumplir sus cien años, siempr de abundante verbo y  lucides mravillosa.Don Miguelito, don Salvador, Benjamín, doña Eulalia, de generosa sonrisa, en honor a su nombre y de afectos compartidos. Y por allí abajo, donde don Nacho y doña Josefa, y Pedro y Bertha, y don Eliezer y doña Margarita, y Jovita, Vigis, Elisa. Y tantas familias como antes, como ahora, que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LA PENCA

La Penca, espacio de pasos vividos y ahora recogidos, aún antes de que El Consejo, potrero, y el Cerrito de la Santa Cruz con su viejo chirimoyo se convirtieran en su barrio agregado; y mucho antes de que se estableciera allí, en sus espacios, la casa del sufrimiento.

Barrio, La Penca, donde siempre brotó la vida hecha líquido bienhechor, con su manntial El Ojito de gua, El Ojito, o para acabar pronto, L’ojitodiagua. O el gran zapote de por allí, de donde doña Cliofas; los corrales donde don Nacho Campos siempre se comunicaba con la tierra en el amado ecuaro; donde don Victorino y vecinos siempre interesados debatían asuntos del pueblo; donde don Vicente derramaba ingenio para promover sus dulces, o don Macario,que pregonaba los suyos expuestos en una canastota de “ráiz” o acaso de carrizo, en aquellos tiempos de las bolitas de leche, charamuscas, garapiñados y acaso diablitos acaramelados amarillos, rojos o verdes, montados en su varita mágica, a manera de agarradera para que no se embadurnara la golosa mano infantil.

Donde don Nacho Campos, sí, pero también donde doña Rafaela Mojica, originaria de san antonio Carupo, agradable familia que derramaba simpatía con Consuelo, Flora, Quico, Quini. Donde don Blas y doña María, serviciales como el que más y siempre reconciliados con el trabajo, si acaso alguna vez no lo hubiesen estado. Donde tantas familias le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

Donde don Rica, músico promotor de familia de músicos, compositor de corridos de ambiente revolucionario, de sonrisa que derramaba la bondad y la sabiduría cosechada en sus años maduros. y doña Marina y Luisa y Aurora y Matías y José y Jesús.

Donde don Chuche Cortés y doña Socorro, y Balta, Chuche, Sarita. Donde don Manuel y doña Margarita. Don Chuche Mora, Juanito, Margarita. Don Ramón, doña Josefina, Ma. Refugio, Ramona, Salvador, Lucita, Alfonso.

EL LLANO

El Llano, desde don Luis Maya y doña Martita Maldonado,hasta don Francisco Ibarra y doña Rafaela Aguiñiga; desde don Epigmenio Férnández y doña Soledad, hasta don Ciríaco Ibarra y doña Eloísa; desde don Miguel Ventura y doña Soledad, hasta don José Martínez y doña Ricarda Arroyo. Eso era mucho antes, porque ahora los nietos diseñaron casas jardinadas y calles cuadriculadas.   Y la casita aquella pasó en su diseño al país del nunca jamás y las voces del chiquillerío cuando fue transformada en aulas improvisadas, se volvieron ahora vocerío en el área urbanizada con planteles institucionalizados donde ahora sí van los maestros, cuando entonces tal vez lo impedía la sinrazón incivilizada. Y aquella casita de la escuela improvisada, se volvió un poco ambulante, hasta terminar en la que después sería la casa del sufrimiento.

Y allá enfrente de la casita que emigro al país de los sueños, don Macedonio y  doña Tomasa y los lamentos dolorosos del joven Fidelito en su postración dolorosa y aquellas curaciones y lamentos medicinas insuficientes, por aquel tiempo,  para mitigar el sufrimiento y los rezos de todos y del niño Silviano invitado a rezar y tesigo temprano involuntario de que es real, tan real e incomprensible, el dolor humano. Y que es real, tan real como imconprensible, el desencuentro humano que enfrenta a los humanos, sea esto entre familias, grupos, pueblos, naciones o el mismo   mundo planetario.

Y luego, tiempo después, esa casa del sufrimiento donde don Alfonso Duarte , Poncho, de hablar suave y pausado tan vinculado a la tierra, su gabán de fibra campesina y doña Guadalupe, doña Lupe y Cando. Y en la contraesquina donde la familia  Duarte- Sepúlveda. Don José, don Jóse, de prosapia campirana, doña Altagracia de generosa sonrisa y generoso actuar en la vida vecindaria. Y de recuerdo perenne, afectos bien sembrados y fructíferos de todos, Poncho, Lalo, Roberto, José, Salvador,  Consta, Fitos, Toya, Alicia, todos sembradores de afectos y amoroso vecindario.

Y por allí cerquita, cómo no, don Jesús y doña Tere. El candor de su familia buena, y recuerdo a Manuel, Zena, Daniel, Ernestina, Elia. Y allí enfrentito, donde don Trino y doña Luisa. Cómo no recordar las noches de Luna jugando a los colores (su trama escondida en la memoria) y con los compañeritos vecinos imaginar carreras trepados en un caballo brioso de “burrillo”, caña frágil pero suficiente para galopar  por las calles anchorosas, hasta La Correa, en el ancho llano. O al “perro” juego de correteo (con su trama escondida en la memoria), o al encntado, o a la matatena o al cinco, más propio de las niñas, juegos algunos de ellos cifrados por la sabiduría tradicional para informar, enseñar, educar, catequizar, qué se yo, al fin eso se perdió junto con muchos otros saberes encantados que ayudarían ahora a regenerar el mundo. Y sí, allí estaban Toño, de grato recuerdo, en las andanzasen la Universidad de la vida, por ganarse el pan compartido con la familia.Él, Toño Madrigal, decía que yo le enseñé a leer, yo decía que él me enseñó a desenvolverme en el campo, luego del invernadero de los años de encierro educativo.

El Llano de don Severiano y doña Refugio, de Enrique, Rogelio y Severa; de don Luis y doña Refugio y Miguel, Elisa, Jesús; pero también de María, y Pedro, Socorro, José, Alicia, Gracia, Zenaida, Luis. De don José y Ricarda, e Imelda, Heriberta, Margarita, Flora, Esperanza, Lucita; de don Francisco y Rita, y Eladio, Eliseo, Francisco, Teresa, María Luisa. De don Vicente y doña Petra, de Silviano, Petrita, Roque, Sarita, Rosa, Lucha, Chela y Socorro.

Y más arriba del Llano, por la calzada que fue vía obligada hacia Epejan, en La Nopalerita, donde don Antonio y doña María, de Florentino, Carlos, Roberto. Apellidos, afectos, emociones que se cruzan, como los arroyos. Arroyo de La Pila que baña pedregales de potreros, escondía pedregoso y seco su acabado vigor en la barranca de El Consejo y rodeando El Llano sale al encuentro del arroyo del Chorro y se abrazan ambos, luego de que juntos abrazaron por años con sus húmedos brazos el terruño, ignorante, entonces , de los cambios climáticos.

EL CENTRO

Y en El Centro, donde se trenzan apellidos, recuerdos, encuentros y, aun cuando en tiempos felizmente idos, también desencuentros. Donde los barrios polinizan amistades, juveniles amores, ejercicios del civismo cívico y la oración concertada. Donde antes nacía el alfabeto, luego intentos amorosos pero fragmentarios en escuelitas caseras, algunas con maestros de prosapia como los Díaz o los Ríos o las escuelitas emergentes, provisionales, como la de Silviano (quien escribe). Donde las oraciones rituales se concertan, luego que las dos campanas, desde el mezquite, en la casa del sufrimiento, llamaban a misa con el vicario visitante.

Pero ahora, la campana simbólica sustituida por el altavoz, reserve su tañer para cuando, como se dice, repican fuerte, en la ahora parroquia con su templo reluciente. su atrio novedoso hecho arte y pausa devota por el joven presbítero ahora su párroco, Manuel Vázquez Rubio a quien entrego mi ofrenda laica.

Y regreso luego de la pausa devota,  a  ese Centro donde don Trino Martínez, y Paz y Hermila. Donde don Emilio y doña Angelina, donde Raquel, María, Carmelita, Magdalena, Margarita, Angelita, Lupita; o donde Jesús, Francisco, Sacramento, Emilio. Donde las alas de los primeros amores emprendieron su vuelo hacia barrios cercanos llevándose en su volar aromas de azahares de naranjos, coloridos granos encarnados de los primeros amores, afectos limpios, transparentes, ingenuos, como ingenua es la luz de la Luna, no contaminada por el aire enturbiado. Transparente, ese aire,  como lo es el firmamento libre de estruendos y si acaso merecedor del concierto infantil ejecutado al unísono por el grillo y la estrella.

Ese centro donde don Everardo y doña María, donde Everardillo, Tino, Eva, Arturo, Rubén, Benjamín, Tavo, todos de gratos recuerdos. Y don Froylán y doña Consuelo y tantas familias le dan vitalidad a la vida con su humno recuerdo.

En ese Centro donde nace el agua del entendimiento que traspasa los apellidos y los tiempos y vuela, vuela hacia dimensiones no sabidas, testificado todo eso por el centenario sabino. Ese centro donde don Francisco y doña Juanita, don Joaquín y don Aurelio, don Francisco y doña Luz, don Luis y doña Erlinda, don Leonardo y doña Trina, don Ignacio y doña Esther, don Eliezer y doña Crispina, doña Mariana, don Goyo y doña Adelaida, allí donde Roberto, Lugardo y Toño.

Toño el vaquerillo que entonaba loas a su madrinita, mi madre y él quien me enseñó a hacer hondas de costal con materiales reciclados. Toño el vaquerillo y luego Chame, el vaquerillo, quienes me enseñaron en su amistad infantil, la bondad del Dios que no mata con rayos ni mucho menos a niños, sino siembra para recoger buena cosecha, levanta para sublimar y recrea para compartir su reino.

Para Él sea mi ofrenda del recuerdo, una incompleta LA PARENTELA que se teje con hijos, nietos biznietos, tataranietos de prosapia campirana, emigrantes y sus hijos de lugares a nosotros extraños, pero hermanados en el afecto de nuestra gente, ellos que van en busca del trabajo para satisfacer necesidades, como ante, aun cuando fuese en la hacienda y luego en el incipiente ejido.

Cuando a pesar de todo era un valor comunitario el trabajo en la común faena para mejorar su ejido, el sudor entregado con gusto en el trabajo de la parcela escolar, la admiración por el trabajo escolar expuesto en la pared del plantel como costura de niña o como trabajo manual de niño, cuando la escuela tras las jacarandas era realmente cardenista y hacía el honor a su nombre, cuando los maestros se vestían de proletarios, porque lo eran, cuando enseñaban el “alfabeto estrella potente que has llenado los siglos de luz”, o se interesaban “in situ” por la labor o por la tierra, entonces realmente compartida en el uso, todavía no deteriorado del ámbito común de convivencia.

Ofrenda de mi lista que, en muchos casos, fue viva en la convivencia con pares infantiles, o en la admiración de los adultos ejemplares. Ofrenda que pretende hacer honor a quienes viven, los de aquí, o a los que viven, los de allá.

LA PARENTELA, tejida entre muchos en florido ramillete de recuerdos, toda siempre renovada en el torbellino de la vida creativa, presentada con sus sufrires ante la imagen del Crucificado, pero también ante el florido ofertorio de la Virgen Morena.

Y presento mi PARENTELA de apellidos cruzados, y quede en el olvido la sinrazón de los agravios y se presente como ofrenda a la memoria en el altar de lo nuevo, de la generación nueva que aprende a desprenderse de rencores y resabios y sabe conjuntar el ayer con el ahora; pero sin nostalgias estrujantes ni ensoñaciones engañosas en torno a la condición humana.

Y así, mi deseo porque los de aquí, los de allá, y los de más allá, desgranen, en mis letras, el rosario agradecido porque viven y canten juntos el “aleluya” glorificador a Quien vive siempre, y cada quien a su manera, desde este Ziquítaro, el humilde pueblito, pueda sumarse a todos los que desde hoy y para siempre, entonen, en su templo, o en sus calles, en sus campos, o en sus cerros, el misterioso Santo, Santo, Santo. (Silviano, 11–13–II–012)

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(Desde el templo)

ZIQUITARO, Fiesta patronal 2012. Los barrios

(Transcripción de Texto y fotos de SilvianoMartínez Campos)

EL PARROCO MANUEL VAZQUEZ RUBIO, DÍA 11 DE ENERO.

HOMILIA DURANTE LA MISA, ANTE LA COMUNIDAD DE EL MIRADOR Y DE OTROS BARRIOS

Hemos llegado, les decía al principio, a la víspera de la fiesta, de nuestra patrona la Santísima Virgen de Guadalupe. Y han venido todos los barrios con mucho entusiasmo, se ve la alegría de todos, la música, los cohetes, todos alegres..Todas estas son manifestaciones de fe. Creemos en la Santísima Virgen María, porque creemos también en Cristo nuestro salvador. Creer en la Santísima Virgen María supone una adhesión al plan de Dios. Si decimos que creemos en Santa María de Guadalupe, pues lo hemos dicho entonces porque seguramente hemos conocido ya antes el misterio de nuestra salvación, donde el centro es Cristo.

Estamos reunidos celebrando esta Eucaristía, además también porque nosotros todos estamos de acuerdo en lo que el Papa Juan Pablo II, ahora Venerable, decía a los sacerdotes a través de una carta que mandó para preparar el año Mariano.

El Papa decía: vamos a preparar un año dedicado a la oración, a la contemplación de la Santísima Virgen María, para hacer que en todos los pueblos se alabe a María sin perder de vista el misterio central.

Que la Santísima Virgen María tenga un lugar especial en el corazón de los hombres y de las mujeres, para que así, amando a la Santísima Virgen María, puedan llegar con más claridad a contemplar y a vivir el misterio central de nuestra fe, que es Cristo vivo en medio de nosotros.

El Papa Juan Pablo decía: lo primero que tenemos qué reconocer nosotros todos como creyentes, como hijos de Dios, es que la Santísima Virgen María es un don inestimable de Dios para la humanidad. Es un regalo. Dios ha querido que la misma madre de su hijo Jesucristo funja como madre nuestra, como madre para todos los pueblos, para que todos sientan ele calor maternal, para que todos experimenten la gracia de Dios que con ternura se manifiesta y se hace más especial cuando llega a través de la Santísima Virgen María.

También nos decía el Papa en esa carta: hoy en nuestro tiempo todos vivimos un drama. Nuestra vida es como una película, ¿verdad?, donde el drama tiene diferentes momentos, pero hay u nos más fuertes que otros. Dice y nuestra vida, podríamos decir así como el capítulo principal de nuestra vida, del drama de nuestra vida, es que a veces el mismo hombre, por la ciencia, o por la avaricia, o por el deseo de poseer, se convierte en lobo del mismo hombre.

Ese es el drama principal de la humanidad. ´Por qué, pues porque el Papa veía cómo en todas las naciones se vivían conflictos terribles. Las guerras por qué son, pues por la avaricia, por las conveniencias políticas, por las conveniencias económicas; quien hace la guerra y gana, gana no solamente la guerra, sino poder y economía. Por es decía el Papa con preocupación, es que en nuestros tiempos el drama principal del hombre y de la mujer, es que todo lo que hacen se vuelve contra sí mismos.

Y es que a lo mejor hemos perdido nuestra orientación como hijos de Dios, es que a la mejor hemos dejado que nuestro corazón poco a poco se vaya llenando de vileza del mundo, y es que tal vez haya muchas razones por las que el hombre ha bajado en su capacidad de amar. De perdonar, como decíamos los días pasados, verdad, para los judíos lo más grande es decir, en qué le he servido a mi pueblo. Es decir, si le he servido, es que soy importante. Y si no le he servido para nada, entonces soy un don nadie.

También el Papa nos invitaba desde esa ocasión, y hoy lo recuerdo, al leer estas lecturas y al celebrar esta fiesta de la Virgen de Guadalupe, nos invitaba diciendo: tenemos qué volver de nuevo a lo que el hombre siempre ha sido, porque ha sido creado desde el principio, para ser imagen de Dios en el mundo. Tienen qué ser entonces todos los hombres y mujeres, como lo es la Santísima Vírgen María, si la amamos tanto y decimos que la Virgen es un don inestimable, de parte de Dios para la humanidad, el hombre también tiene qué ser un don inestimable de parte de Dios para sus hermanos.

Bien, entonces tenemos nosotros qué hacer una revaloración de nuestras vidas, de nuestras actitudes, de nuestros deseos. Tenemos qué hacer una revaloración de nuestra fe incluso, porque pues todo ha sido muy hermoso, la fiesta de la Virgen de Guadalupe, con tanta fiesta, con tanta música, con tantos cohetes, con tantas flores; pero Dios, además de recibir con agrado todos estos dones y la Santísima Vírgen además de recibir con agrado todos estos dones, espera todavía un don más particular y especial de cada uno de nosotros: transformar nuestra realidad, hacer que desde nuestro hogar los hijos, la familia se vaya educando en los valores humanos, en los valores cristianos, hacer que la familia se enseñe a respetar a los demás, a su prójimo, a respetar todo lo material, a respetar en una palabra, todo.

Amar la naturaleza, amar los valores que hacen de la persona, personas cada vez más plenamente humanas. Por eso hoy, en este día que estamos celebrando esta Eucaristía,, hemos escuchado estas lecturas, la primera del Libro de Samuel, en donde Dios habla a Samuel. Siendo un jovencito todavía, escucha que alguien le dice: Samuel, Samuel, y no sabe de quién se trata, hasta que un sacerdote le dice mira, cuando vuelvas a escuchar tu nombre, tu responde:Señor, aquí estoy, habla Señor que tu siervo escucha.

Y hoy también nosotros, a los pies de la Virgen de Guadalupe, tenemos qué decirle a Dios cómo quiere que transcurra nuestra vida, qué podemos hacer para que transcurra cada vez nuestrass familias, nuestras actitudes, nuestra propia vida. También tenemos qué decirle como Samuel, habla Señor, que tu siervo escucha. Porque no podemos olvidar que todos como hijos de Dios, tenemos qué manifestarnos ante la grandeza de Dios, como sus siervos. Con actitud humilde, con Esperanza, alegres también de sabernos amados por Dios.

Hemos escuchado también en la segunda lectura, a san Pablo, que se dirige a los cristianos y a nosotros diciéndonos: ¿No saben ustedes que son cuerpo, que sus cuerpos son miembros de Cristo?. Por lo tanto deben de cuidarlo, deben de amar a sí mismos y es que quien se ama a sí mismo, puede amar a los demás. Quien se cuida a sí mismo, se preocupa por cuidar a los demás. El cuidado y el amor a sí mismo, tiene qué tener una proyección hacia los otros, hacia el hermano, para poder realizar así, de esta manera, la voluntad de Dios, para ser como la Santísima Virgen María.

Seguir pues a la Santísima Virgen María, como dicen en mi pueblo, verdad es andar en buenos pasos. Tal vez también aquí se dice, no hombre siempre andan en buenos pasos, o también andan en malos pasos.

Seguir, si nosotros queremos de verdad y amamos a la Santísima Virgen María, es proponernos, enseñarnos, educarnos y educar a los demás a seguir a María con buenos pasos, para entendernos en este lenguaje propio de nuestros pueblos, en donde lo entendemos con más claridad: ¡ah, esto es lo que quiere Dios de mi, esto es lo que hace agradable al hombre y a la mujer, a la Santisima Vírgen María, juntamente con todos los dones que ustedes ofrecen, pero más valioso todavía cuando nosotros mismos nos presentamos ante Dios adornados de virtudes, cuando nos presentamos delante de Dios con nuestro corazón, con nuestra mente, con nuestra alma más adornados que cualquier ramo de los que vemos aquí, verdad, más bellos para Dios que cualquier cosa que pudiéramos ofrecerle fuera de nosotros.

Finalmente podemos decir también, al escuchar el Evangelio de hoy, que es el Evangelio de san Juan, los discípulos cuando escucharon a Jesús y se dieron cuenta, nosotros hoy nos damos cuenta que Jesucristo es verdadero Dios, inmediatamente, nos dice el Evangelio, lo escucharon y lo siguieron.

Se quedaron con él. Más aun Jesús les dice, qué buscan.. ¿maestro, dónde vives?.Vengan y lo verán. Dice el Evangelio se fueron, y se quedaron con él.

Pues eso es lo que quiere la Santísima Virgen María de Guadalupe, que también nosotros escuchemos a Cristo,, que nos sintamos entusiasmados por su llamado, que también nosotros le digamos….Dios y Señor mío. Nos quedemos con él. Quedarnos con Cristo es dejar que la gracia de Dios transforme nuestra vida, y hacer que nuestra vida florezca en obras buenas, en virtud, en santidad.

En esta noche de víspera de la fiesta de la Santísima Virgen María, vamos pues a pedir a nuestro Señor que nos conceda la gracia a todos, que desde el corazón de nuestro pueblo, que desde el corazón de nuestras familias, desde nuestro propio corazón, de verdad nosotros podamos ser un catecismo viviente.¿Qué quiere decir eso de ser catecismo viviente?. El catecismo qué es, pues es lo que habla de Dios. El que nosotros hablemos de Dios con nuestra vida ser un catecismo viviente, es ser como la Santísima Virgen María, a ella le llamamos Estrella de la Evangelización, primera catequista, por qué, porque ella es un catecismo viviente para nosotros. Y hoy también Dios nos llama a ser ese catecismo viviente de humanidad, Dios nos llama a que seamos figuras de talla como dice la gente, figuras de talla, testigos de Dios en el mundo. Vamos a pedirle a Dios nuestro Señor que nos conceda la gracia de poder ofrecer no solamente flores, no solamente música, no solamente cohetes, sino poder ofrecernos nosotros mismos como una oblación agradable ,darle a Dios nuestro padre por las manos de la santísima Virgen María de Guadalupe. Pidámosle a Dios que así sea y se ponen de pie por favor.

EN ZIQUÍTARO, FIESTA A LA GUADALUPANA

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Martínez Campos, 17/I/012
GUIA

L A   P A L A B R A

FIESTA A LA GUADALUPANA
EN ZIQUÍTARO

SilvianoMartínez Campos
ZIQUITARO. Municipio de PENJAMILLO-  En el marco de un templo y una plaza embellecidos, profusión de flores, cohetes, banda de música versátil, baile popular y peregrinaciones desde los barrios, se llevó a cabo la fiesta patronal este día 12,  en Ziquítaro, una de las comunidades más grandes del municipio.
Aun cuando con menos visitantes de procedencia norteamericana, según opiniones, la fiesta patronal congregó sin embargo a jóvenes y adultos con raíces en esta tenencia  del Occidente michoacano.
El templo lucía un nuevo rostro, luego de que el joven párroco Manuel Vázquez Rubio emprendió la obra de construcción de un atrio, original, embellecido con corredores amplios, bancas para el descanso de los fieles y canceles con artísticos vitrales.
La plaza, a su vez, con el piso de sus corredores totalmente renovado, las zonas jardinadas puestas al día, y kiosko y bancas remozadas, luego de que las autoridades locales, encabezadas por el jefe de tenencia saliente J.Trinidad Roa motivaron  el interés de los residentes, y sus faenas en casos, para renovar totalmente el jardín.
Profusión de flores y cohetes,  pues, como regalo a la Virgen de Guadalupe, la patrona; pero a pesar de esto, habría de afirmar un día antes el párroco Vázquez Rubio, el mejor regalo a la Guadalupana, es revalorar conductas, actitudes y sobre todo la fe.
Y durante la homilía de la misa central del día 12, el presbítero Sergio Guerra, del Seminario de Zamora, habría de subrayar la importancia de la devoción  particularmente de la Virgen de Guadalupe, en la historia de México.
TODO AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD
Pero lo que la Virgen pide ahora a esta comunidad, es lo mismo que pidió a Juan Diego, el hacerle un  lugar dentro de sí, y “todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad”.
A su vez y luego de terminada la misa, el padre Sotero Fernández, residente en Churintzio y quien era vicario en la parroquia de Penjamillo, hará 56 años cuando se colocó la primera piedra para el templo nuevo, rememoró aquel episodio, recordando que un día antes de aquel 12 de enero, jóvenes ziquitarenses trajeron arena del Cerro del Metate, para afianzar la dicha piedra.
La misa central el día 12, presidida por el padre Sergio Guerra, fue muy concurrida. Sin embargo, se notaba la presencia mayoritaria de personas mayores, contrariamente a la serenata o verbena popular por la noche, donde predominaba la gente joven, muchos de ellos, muchachas y muchachos, hijos de migrantes mexicanos residentes en los Estados Unidos.
El sacerdote zamorano, director espiritual del seminario, recordó que con la Virgen de Guadalupe nace nuestra patria, porque dijo: “ Si nosotros ponemos atención en la imagen, vamos a ver que se trata del rostro de una muchacha mestiza. Tiene sus raíces en la cultura que había aquí en nuestro querido México, desde antes de la Conquista. Y tiene rasgos también de ese otro pueblo que fundido con las raíces indígenas, forma nuestra patria: el pueblo español.”

Recordando su origen, recordamos que ella cundo se presenta a aquel hermano nuestro, Juan Diego, ahora santo, qué es lo que le dice:” veo la situación en la que están”.. Nuestro pueblo en esos momentos sufría mucho. Un pueblo desconcertado, que no sabía qué pasaría con él. Se nos cuenta que J. Diego iba de su tierrra, a México, a oír la Palabra de Dios y ella dijo quiero que me construyan en este lugar un sitio desde donde yo pueda escucharlos, consolarlos.
Tuvieron qué superarse muchas dificultades para que México fuera una comunidad, que unió a diversos pueblos; pero ahora la Virgen nos  pide, a esta comunidad, lo mismo que a Juan diego; hazme un lugar en ti, y que todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad.
No estamos solos, expresó. Y ante nuestra situación, necesitamos poner en práctica lo que la Santísima Virgen siempre  nos eta recordando, que estamos protegidos por ella.

El día 11, la víspera de la fiesta central, el párroco recibió la última peregrinación, correspondiente al barrio de El Mirador. Durante la misa, por la tarde, hizo referencia a que todos los barrios acudieron con mucho entusiasmo, en medio de muchas manifestaciones de fe.
Pero puesto que María es un don, un regalo inestimable de Dios a la humanidad,, el ser humano ha de ser también un regalo inestimable para sus hermanos
Pero para ello, se requiere  hacer una revaloración de nuestras vidas, de nuestras actitudes, de nuestros deseos e incluso de nuestra fe.
Seguir a la Virgen María es andar en buenos  pasos. Flores, sí, pero hacer que nuestra vida florezca en obras buenas, que seamos un catecismo viviente, o sea que hablemos de Dios con nuestras vidas.

Y el día 12, luego de la misa central, el párroco de Ziquítaro informó a la comunidad presente sobre el balance de entradas y salidas de las donaciones en efectivo, por barrios, de 71, 140 pesos. Y recibido en dólares, 1,867 (24,531 pesos). Todal de entradas, 95,671 pesos. Y gastos, que desglosó en música, cohetes, etcétera, 57,700 pesos. Quedan 37,971 pesos. (Fotos de Silviano Martínez Campos)

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                 (Corrección= Ma. Guadalupe Campos Ramírez)

                  (Corrección= Ma. Guadalupe Campos Ramírez)

Francisco de Asís y Francisco de Roma. Leonardo Boff

Francisco de Asís y Francisco de Roma

2013-03-29


Desde que el obispo de Roma electo, y por eso Papa, asumió el nombre de Francisco, se hace inevitable la comparación entre los dos Franciscos, el de Asís y el de Roma. Además, el Francisco de Roma se remitió explícitamente a Francisco de Asís. Evidentemente no se trata de mimetismo, sino de constatar puntos de inspiración que nos indiquen el estilo que el Francisco de Roma quiere conferir a la dirección de la Iglesia universal.

Hay un punto común innegable: la crisis de la institución eclesiástica. El joven Francisco dice haber oído una voz venida del Crucifijo de San Damián que le decía: “Francisco repara mi Iglesia porque está en ruinas”. Giotto lo representó bien, mostrando a Francisco soportando sobre sus hombros el pesado edificio de la Iglesia.

Nosotros vivimos también una grave crisis por causa de los escándalos internos de la propia institución eclesiástica. Se ha oído el clamor universal («la voz del pueblo es la voz de Dios»): «reparen la Iglesia que se encuentra en ruinas en su moralidad y su credibilidad». Y se ha confiado a un cardenal de la periferia del mundo, a Bergoglio, de Buenos Aires, la misión de restaurar, como Papa, la Iglesia a la luz de Francisco de Asís.

En el tiempo de san Francisco de Asís triunfaba el Papa Inocencio III (1198-1216) que se presentaba como «el representante de Cristo». Con él se alcanzó el grado supremo de secularización de la institución eclesiástica con intereses explícitos de «dominium mundi», de dominación del mundo. Efectivamente, por un momento, prácticamente toda Europa hasta Rusia estaba sometida al Papa. Se vivía en la mayor pompa y gloria. En 1210, con muchas dudas, Inocencio III reconoció el camino de pobreza de Francisco de Asís. La crisis era teológica, pues una Iglesia-imperio temporal y sacral contradecía todo lo que Jesús quería.

Francisco vivió la antítesis del proyecto imperial de Iglesia. Al evangelio del poder, presentó el poder del evangelio: en el despojamiento total, en la pobreza radical y en la extrema sencillez. No se situó en el marco clerical ni monacal, sino que como laico se orientó por el evangelio vivido al pie de la letra en las periferias de las ciudades, donde están los pobres y los leprosos, y en medio de la naturaleza, viviendo una hermandad cósmica con todos los seres. Desde la periferia habló al centro, pidiendo conversión. Sin hacer una crítica explícita, inició una gran reforma a partir de abajo pero sin romper con Roma. Nos encontramos ante un genio cristiano de seductora humanidad y de fascinante ternura y cuidado que puso al descubierto lo mejor de nuestra humanidad.

Estimo que esta estrategia debe haber impresionado a Francisco de Roma. Hay que reformar la Curia y los hábitos clericales de toda la Iglesia. Pero no hay que crear una ruptura que desgarraría el cuerpo de la cristiandad.

Otro punto que seguramente habrá inspirado a Francisco de Roma: la centralidad que Francisco de Asís otorgó a los pobres. No organizó ninguna obra para los pobres, sino que vivió con los pobres y como los pobres. Francisco de Roma, desde que lo conocemos, vive repitiendo que el problema de los pobres no se resuelve sin la participación de los pobres, no por la filantropía sino por la justicia social. Ésta disminuye las desigualdades que castigan a América Latina y, en general, al mundo entero.

El tercer punto de inspiración es de gran actualidad: cómo relacionarnos con la Madre Tierra y con los bienes y servicios escasos. En la alocución inaugural de su entronización, Francisco de Roma usó más de 8 veces la palabra cuidado. Es la ética del cuidado, como yo mismo he insistido fuertemente, la que va a salvar la vida humana y garantizar la vitalidad de los ecosistemas. Francisco de Asís, patrono de la ecología, será el paradigma de una relación respetuosa y fraterna hacia todos los seres, no encima sino al pie de la naturaleza.

Francisco de Asís mantuvo con Clara una relación de gran amistad y de verdadero amor. Exaltó a la mujer y a las virtudes considerándolas «damas». Ojalá inspire a Francisco de Roma una relación con las mujeres, que son la mayoría de la Iglesia, no sólo de respeto, sino también dándoles protagonismo en la toma de decisiones sobre los caminos de la fe y de la espiritualidad en el nuevo milenio.

Por último, Francisco de Asís es, según el filósofo Max Scheler, el prototipo occidental de la razón cordial y emocional. Ella nos hace sensibles a la pasión de los que sufren y a los gritos de la Tierra. Francisco de Roma, a diferencia de Benedicto XVI, expresión de la razón intelectual, es un claro ejemplo de la inteligencia cordial que ama al pueblo, abraza a las personas, besa a los niños y mira amorosamente a las multitudes. Si la razón moderna se amalgama con la sensibilidad del corazón, no será tan difícil cuidar la Casa Común y a los hijos e hijas desheredados, y alimentaremos la convicción muy franciscana de que abrazando cariñosamente al mundo, estamos abrazando a Dios.

Leonardo Boff

La “guerra sucia” al Papa Bergoglio

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vía La “guerra sucia” al Papa Bergoglio.

¿Cómo entender el Papado?. (Algunos apuntes de orden histórico). Eduardo HOORNAERT

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vía ¿Cómo entender el Papado?. (Algunos apuntes de orden histórico). Eduardo HOORNAERT.

Jueves Eucarístico

Laus Deo

Pange, lingua, gloriosi
Córporis mystérium
Sanguinísque pretiósi,
Quem in mundi prétium
Fructus ventris generósi
Rex effúdit géntium.

Nobis datus, nobis natus
Ex intácta Vírgine,
Et in mundo conversátus,
Sparso verbi sémine,
Sui moras incolátus
Miro clausit órdine.

In supremæ nocte coenæ
Recumbens cum frátribus,
Observata lege plene
Cibis in legálibus,
Cibum turbæ duodenæ
Se dat súis mánibus.

Verbum caro, panem verum
Verbo carnem éfficit,
Fitque Sanguis Christi merum,
Et, si sensus déficit,
Ad firmandum cor sincerum
Sola fides súfficit.

Tantum ergo Sacraméntum,
Venerémur cérnui:
Et antíquum documentum
Novo cedat rítui;
Præstet fides suppleméntum
Sénsuum deféctui.

Genitori Genitóque,
Laus et iubilátio;
Salus, honor, virtus quoque,
Sit et benedíctio;
Procedénti ab utróque
Compar sit laudátio.

Amen.

V/. Panem de cælo præstitísti eis.
R/. Omne delectaméntum in se habéntem.

Orémus.
Deus, qui nobis sub sacraménto mirábili, passiónis tuae memóriam reliquisti; tríbue, qaésumus, ita nos córporis et Sánguinis tui sacra mystéria venerári, ut redemptiónis…

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Inicio del ministerio petrino de Francisco, obispo de Roma y Papa. Homilía

SANTA MISA
IMPOSICIÓN DEL PALIO
Y ENTREGA DEL ANILLO DEL PESCADOR
EN EL SOLEMNE INICIO DEL MINISTERIO PETRINO
DEL OBISPO DE ROMA

HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO

Plaza de San Pedro
Martes 19 de marzo de 2013
Solemnidad de San José


Galería fotográfica

Queridos hermanos y hermanas

Doy gracias al Señor por poder celebrar esta Santa Misa de comienzo del ministerio petrino en la solemnidad de san José, esposo de la Virgen María y patrono de la Iglesia universal: es una coincidencia muy rica de significado, y es también el onomástico de mi venerado Predecesor: le estamos cercanos con la oración, llena de afecto y gratitud.

Saludo con afecto a los hermanos Cardenales y Obispos, a los presbíteros, diáconos, religiosos y religiosas y a todos los fieles laicos. Agradezco por su presencia a los representantes de las otras Iglesias y Comunidades eclesiales, así como a los representantes de la comunidad judía y otras comunidades religiosas. Dirijo un cordial saludo a los Jefes de Estado y de Gobierno, a las delegaciones oficiales de tantos países del mundo y al Cuerpo Diplomático.

Hemos escuchado en el Evangelio que «José hizo lo que el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer» (Mt 1,24). En estas palabras se encierra ya la la misión que Dios confía a José, la de ser custos, custodio. Custodio ¿de quién? De María y Jesús; pero es una custodia que se alarga luego a la Iglesia, como ha señalado el beato Juan Pablo II: «Al igual que cuidó amorosamente a María y se dedicó con gozoso empeño a la educación de Jesucristo, también custodia y protege su cuerpo místico, la Iglesia, de la que la Virgen Santa es figura y modelo» (Exhort. ap. Redemptoris Custos, 1).

¿Cómo ejerce José esta custodia? Con discreción, con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad y total, aun cuando no comprende. Desde su matrimonio con María hasta el episodio de Jesús en el Templo de Jerusalén a los doce años, acompaña en todo momento con esmero y amor. Está junto a María, su esposa, tanto en los momentos serenos de la vida como los difíciles, en el viaje a Belén para el censo y en las horas temblorosas y gozosas del parto; en el momento dramático de la huida a Egipto y en la afanosa búsqueda de su hijo en el Templo; y después en la vida cotidiana en la casa de Nazaret, en el taller donde enseñó el oficio a Jesús

¿Cómo vive José su vocación como custodio de María, de Jesús, de la Iglesia? Con la atención constante a Dios, abierto a sus signos, disponible a su proyecto, y no tanto al propio;  y eso es lo que Dios le pidió a David, como hemos escuchado en la primera Lectura: Dios no quiere una casa construida por el hombre, sino la fidelidad a su palabra, a su designio; y es Dios mismo quien construye la casa, pero de piedras vivas marcadas por su Espíritu. Y José es «custodio» porque sabe escuchar a Dios, se deja guiar por su voluntad, y precisamente por eso es más sensible aún a las personas que se le han confiado, sabe cómo leer con realismo los acontecimientos, está atento a lo que le rodea, y sabe tomar las decisiones más sensatas. En él, queridos amigos, vemos cómo se responde a la llamada de Dios, con disponibilidad, con prontitud; pero vemos también cuál es el centro de la vocación cristiana: Cristo. Guardemos a Cristo en nuestra vida, para guardar a los demás, salvaguardar la creación.

Pero la vocación de custodiar no sólo nos atañe a nosotros, los cristianos, sino que tiene una dimensión que antecede y que es simplemente humana, corresponde a todos. Es custodiar toda la creación, la belleza de la creación, como se nos dice en el libro del Génesis y como nos muestra san Francisco de Asís: es tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos. Es custodiar a la gente, el preocuparse por todos, por cada uno, con amor, especialmente por los niños, los ancianos, quienes son más frágiles y que a menudo se quedan en la periferia de nuestro corazón. Es preocuparse uno del otro en la familia: los cónyuges se guardan recíprocamente y luego, como padres, cuidan de los hijos, y con el tiempo, también los hijos se convertirán en cuidadores de sus padres. Es vivir con sinceridad las amistades, que son un recíproco protegerse en la confianza, en el respeto y en el bien. En el fondo, todo está confiado a la custodia del hombre, y es una responsabilidad que nos afecta a todos. Sed custodios de los dones de Dios.

Y cuando el hombre falla en esta responsabilidad, cuando no nos preocupamos por la creación y por los hermanos, entonces gana terreno la destrucción y el corazón se queda árido. Por desgracia, en todas las épocas de la historia existen «Herodes» que traman planes de muerte, destruyen y desfiguran el rostro del hombre y de la mujer.

Quisiera pedir, por favor, a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: seamos «custodios» de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente; no dejemos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro. Pero, para «custodiar», también tenemos que cuidar de nosotros mismos. Recordemos que el odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida. Custodiar quiere decir entonces vigilar sobre nuestros sentimientos, nuestro corazón, porque ahí es de donde salen las intenciones buenas y malas: las que construyen y las que destruyen. No debemos tener miedo de la bondad, más aún, ni siquiera de la ternura.

Y aquí añado entonces una ulterior anotación: el preocuparse, el custodiar, requiere bondad, pide ser vivido con ternura. En los Evangelios, san José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario: denota fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura.

Hoy, junto a la fiesta de San José, celebramos el inicio del ministerio del nuevo Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, que comporta también un poder. Ciertamente, Jesucristo ha dado un poder a Pedro, pero ¿de qué poder se trata? A las tres preguntas de Jesús a Pedro sobre el amor, sigue la triple invitación: Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas. Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio, y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz; debe poner sus ojos en el servicio humilde, concreto, rico de fe, de san José y, como él, abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños; eso que Mateo describe en el juicio final sobre la caridad: al hambriento, al sediento, al forastero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado (cf. Mt 25,31-46). Sólo el que sirve con amor sabe custodiar.

En la segunda Lectura, san Pablo habla de Abraham, que «apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza» (Rm 4,18). Apoyado en la esperanza, contra toda esperanza. También hoy, ante tantos cúmulos de cielo gris, hemos de ver la luz de la esperanza y dar nosotros mismos esperanza. Custodiar la creación, cada hombre y cada mujer, con una mirada de ternura y de amor; es abrir un resquicio de luz en medio de tantas nubes; es llevar el calor de la esperanza. Y, para el creyente, para nosotros los cristianos, como Abraham, como san José, la esperanza que llevamos tiene el horizonte de Dios, que se nos ha abierto en Cristo, está fundada sobre la roca que es Dios.

Custodiar a Jesús con María, custodiar toda la creación, custodiar a todos, especialmente a los más pobres, custodiarnos a nosotros mismos; he aquí un servicio que el Obispo de Roma está llamado a desempeñar, pero al que todos estamos llamados, para hacer brillar la estrella de la esperanza: protejamos con amor lo que Dios nos ha dado.

Imploro la intercesión de la Virgen María, de san José, de los Apóstoles san Pedro y san Pablo, de san Francisco, para que el Espíritu Santo acompañe mi ministerio, y a todos vosotros os digo: Orad por mí. Amen.

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Francisco: un Papa que presidirá en la caridad. Leonardo Boff

Francisco: un Papa que presidirá en la caridad 

2013-03-17

 La grave crisis moral que atraviesa todo el cuerpo institucional de la Iglesia ha hecho que el Cónclave eligiese a una persona con autoridad y coraje para hacer reformas profundas en la Curia romana y presidir la Iglesia en la caridad, y menos en la autoridad jurídica debilitando a las Iglesias locales. Fue lo que señaló Francisco en su primera alocución. Si sucede eso, será el Papa del tercer milenio e iniciará una nueva “dinastía” de papas venidos de las periferias de la cristiandad.

La figura del Papa es tal vez el mayor símbolo de lo sagrado en el mundo occidental. Las sociedades que por la secularización exiliaron lo sagrado, la falta de líderes referenciales y la ausencia de la figura del padre como aquel guía, orienta y muestra caminos, concentraron en la figura del Papa estos viejos anhelos humanos, que se podían leer en los rostros de los fieles que estaban en la plaza de San Pedro. En ese espíritu, rompió los protocolos, se sintió como uno más del pueblo, pagó la cuenta de su albergue, fue en un automóvil corriente a la Iglesia de Santa María Mayor y conserva su cruz de hierro.

Para los cristianos es irrenunciable el ministerio de Pedro como aquel que debe «confirmar a los hermanos y hermanas en la fe», según lo dispuesto por el Maestro. Roma, donde están enterrados Pedro y Pablo, fue desde el principio, la referencia de unidad, de ortodoxia y de celo por las demás Iglesias. Esta perspectiva la acogen también otras Iglesias no católicas. El problema es la forma como se ejerce esta función. El Papa León Magno (440-461), en el vacío de poder imperial, tuvo que asumir el gobierno de Roma para enfrentar a los hunos de Atila. Tomó el título de Papa y Sumo Pontífice, que eran del Emperador, e incorporó el estilo de poder imperial, monárquico y centralizado, con sus símbolos, vestimentas y estilo palaciego. Los textos referidos a Pedro, que en Jesús tenían sentido de servicio y de amor, se interpretaron al estilo romano como estricto poder jurídico. Todo culminó con Gregorio VII, que con su Dictatus Papae (la dictadura del Papa) se arrogó para sí los dos poderes, el religioso y el secular. Surgió la gran Institución Total, obstáculo a la libertad de los cristianos y al diálogo con el mundo globalizado.

Este ejercicio absolutista siempre fue cuestionado, sobre todo por los reformadores, pero nunca se suavizó. Como reconocía Juan Pablo II en su documento sobre ecumenismo, este estilo de ejercer la función de Pedro es el mayor obstáculo a la unión de las Iglesias y a su aceptación por los cristianos que vienen de la cultura moderna de los derechos y la democracia. No basta la espectacularización de la fe con grandes eventos para suplir esta deficiencia.

La actual forma monárquica deberá ser reconsiderada a la luz de la intención de Jesús. Será un papado pastoral y no profesoral. El Concilio Vaticano II estableció los instrumentos para ello: el sínodo de los obispos, hasta ahora sólo consultivo, cuando fue pensado para ser deliberativo. Se crearía un órgano consultivo que con el Papa gobernaría la Iglesia. Mediante el Concilio se creó la colegialidad de los obispos, es decir, las conferencias nacionales y continentales tendrían más autonomía para permitir el enraizamiento de la fe en las culturas locales, siempre en comunión con Roma. No es impensable que representantes del Pueblo de Dios, desde cardenales hasta mujeres pudiesen ayudar a elegir un Papa para toda la cristiandad. Es urgente una reforma de la Curia en la línea de la descentralización. Sin duda, lo hará el Papa Francisco. ¿Por qué el Secretariado de las religiones no cristianas no podrían trabajar en Asia? ¿El Dicasterio para la unidad de los cristianos en Ginebra, cerca del Consejo Mundial de las iglesias? ¿El de las misiones en alguna ciudad de África? ¿El de los derechos humanos y la justicia en América Latina?

La Iglesia Católica podría convertirse en una instancia no autoritaria de valores universales, de los derechos humanos, los de la Madre Tierra y de la naturaleza, contra la cultura de consumo y a favor de una sobriedad compartida. La cuestión central no es la Iglesia sino la humanidad y la civilización, que pueden desaparecer. ¿Cómo la Iglesia ayuda a preservarlas? Todo esto es posible y factible, sin renunciar en nada a la esencia de la fe cristiana. Es importante que el Papa Francisco sea un Juan XXIII del Tercer Mundo, un «Papa buono». Sólo así podrá rescatar su credibilidad perdida y ser un faro de espiritualidad y de esperanza para todos.

Padre sólo hay uno, Papa también. Mari Paz López Santos

Padre solo hay uno, Papa también

Posted: 14 marzo, 2013 in ACTUALIDAD
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papa bendecido por el puebloPADRE SOLO HAY UNO, PAPA TAMBIÉN
MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@pazsantos.com
MADRID.

ECLESALIA, 14/03/13.- “No llaméis a nadie padre vuestro en la tierra, porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos” (Mt 23,9)… pero Papa, sí.

No pudimos participar en la elección, pero esperar, sí. Fumata blanca: habemus Papam. Y la oración sube como incienso en tu Presencia del corazón de millones de creyentes: habemus Papam.

No pudimos elegir, pero recibir, sí: tenemos Padre, que está en los cielos, y, de nuevo tenemos Papa, acá en la tierra. Se asomó a la ventana, imitando el abrazo de la columnata de Bernini, y presentó su rostro y su figura al mundo. Hubo sonrisas, aplausos, oraciones. Después, su primera despedida; la ventana se cerró y el Papa se adentró en la casa vaticana para iniciar su nueva vida al servicio del don que ha recibido.

¡No cierres la ventana! Deja que permanezca abierta. Di a los de la casa –los hermanos de la curia vaticana– que esa ventana se deja abierta. Al menos esa quede abierta para que el viento del Espíritu entre y ventile las estancias. Que sea tu primera acción y para ellos su primera obediencia. Más tarde, poco a poco, otras habrán de abrirse.

Asómate a esa ventana, siete veces al día, como el orante se asoma al corazón de Dios en el Oficio Divino, y mira al mundo con pasión y compasión. ¡Tantas veces tendrás que salir corriendo por la puerta de San Pedro y atravesar veloz la bella plaza, para salir al encuentro del hijo y de la hija que el mundo dejó sin dignidad; de la familia que ya no encuentra su sitio; del niño y de la niña que arrebataron su infancia, y lo harás profundamente conmovido, echándote al cuello, besando y abrazando (Lc 15,11-32)!

Algunos no estarán de acuerdo, en tu propia casa. Si alguien pretende cerrar la ventana… ¡ponle deberes!… que se asome también y ayude en la acogida, ocupándose de traer traje, anillo, sandalias, un buen plato en la mesa del banquete y música para el baile (Lc 1, 11-32).

Pero para correr hacia quien viene malherido y desprovisto de dignidad hay que soltar lastre. Los Jefes de los Estados no salen corriendo a la puerta de sus palacios o sedes institucionales, utilizan demasiada parafernalia protocolaria al recibir a quien llega.

¿Por dónde empezar en el Vaticano? Sin prisa pero con paso firme quizás fuera conveniente aplicar una buena terapia de sencillez en las formas exteriores y de simplificación en las normas. Pero ya sabemos que lo exterior siempre es fruto de lo interior y no se puede dar lo que no se vive por dentro.

Habrá que recorrer un serio camino de discernimiento eclesial para dejar de ser Estado, con todo lo que ello conlleva, y pasar a ser una Familia-Comunidad de hermanos a nivel universal. Y cuando digo “hermanos”, no lo digo en plan poético e idealista, lo digo reconociendo los dos prototipos de los hermanos de la parábola del Hijo Pródigo (Lc 15,11-32) que, ni uno ni otro eran un dechado de virtudes, más bien eran dos desastres, dos personas que no se reconocían a sí mismos, no sabían quienes eran. Cada uno a su desdichada manera, no se sabía hijo amado. Pero el Padre sí sabía quien era y se expresó con la libertad de quien ama, haciéndose ajeno a la conducta del mundo como decía S. Benito (RB IV, 20), “transgrediendo” las leyes mundanas con una de mayor calado: el Amor.

Al nuevo Papa se le pedirá mejorar la vida de la Iglesia. Seguramente en la mesa del que será su despacho, esperan ser abiertas muchas carpetas con diferentes rótulos, indicando temas pendientes, temas olvidados, temas traspapelados, temas que no se quieren tocar por unos y evitar por otros, temas que asustan, temas que disgustan, temas que preocupan, temas… infinidad de temas.

¿Por dónde empezar?: Encuentro con los POBRES

Ahí están esperando: los pobres, los que no tienen voz o son amenazados si se pronuncian (que le pregunten al obispo Pedro Casaldáliga, que a su edad y enfermo, sigue defendiendo lo que muchos quieren que no se defienda). Los que son invisibles para las sociedades ricas y los “nuevos pobres” de los países del “ex-estado del bienestar” que están sufriendo las consecuencias de un sistema económico deshumanizado, que olvida a la persona por el beneficio desmedido y repartido entre unos pocos.

Ponga la política vaticana en primera línea de actuación lo que ya dejó dicho el Concilio Vaticano II: “Demuestren (los obispos) en su enseñanza la preocupación maternal de la Iglesia para con todos los hombres, sean fieles o infieles, con especial amor a los pobres y débiles, a quienes les envió el Señor a evangelizar (“Christus Dominus”, 13).

Evangelizar con amor maternal significa que una madre y un padre (en este caso, la Iglesia) además de dar de comer, han de defender de la injusticia a sus hijos, por puro instinto natural y evangélico. La opción por los pobres permanece en estado de letargo desde arriba, pero desde abajo está viva en el recuerdo de quienes se comprometieron con ellos: Monseñor Romero, Ellacuría y sus compañeros, Elder Cámara, Samuel Ruiz y tantos otros.

Acercarse al pobre es muy bueno porque, a no ser que haya una huida para no ver esa realidad, te pone delante de todo lo que te sobra. Y aunque no sea de golpe, se puede ir avanzando hacia un despojamiento de carga innecesaria. Por eso, desde arriba de la Iglesia, sería muy beneficioso, casi un poco egoísta, pues tantos detalles de opulencia empezarían a caer a nivel ropajes, infraestructura, servicio, etc. y sería un primer signo sencillo y silencioso de que algo está cambiando.

¿Por dónde seguir?: Encuentro con los LAICOS

Llega la hora y, realmente, hace mucho que ha llegado, de que los laicos –hombres y mujeres- sean considerados “mayores de edad” en la vida de la Iglesia. No sólo por el trabajo que desempeñan y las tareas que sacan adelante, sino también en la toma de decisiones y responsabilidades.

Es un tema de concepto: ser considerados como iguales, ni más ni menos que un religioso o religiosa, un sacerdote, un obispo, un arzobispo, un cardenal, un monje o una monja… iguales. Eso significa hijos del mismo Dios con tareas diferentes por el Reino, dentro de la misma Iglesia.

¿Por dónde avanzar?: Encuentro con las MUJERES

No estoy abriendo la carpeta con el rótulo “Sacerdocio femenino”, no, todavía no. Eso vendrá después.

Millones de mujeres en el mundo desearían un cambio de mirada en la jerarquía de la Iglesia hacia ellas. Que desapareciera el miedo compulsivo a lo femenino. Jesús no infravaloró ni humilló a las mujeres. Jesús se encontró con ellas, no las obvió como si fueran seres de diferente categoría. Jesús las escuchó, empezando por su madre que fue la primera mujer en su vida y, como toda madre, le impulsó a dar el primer paso: de pequeño y en Caná; hasta la última, María Magdalena, primera en recibir el mensaje de su resurrección y enviada a comunicarlo. Jesús se interesó, ayudó, consoló y dio dignidad a las mujeres de su tiempo, y quedó escrito en las páginas del Evangelio. ¿Por qué todavía seguimos así?

El Padre de la parábola se hubiera conmovido igual si fuera una hija la que volvía a él, y animaría con la misma insistencia a la mayor, indignada por la presencia de su hermana.

Si el nuevo Papa empieza por los pobres va a encontrar por el camino a muchas mujeres, millones, pues en la precariedad, la pobreza, el abandono, la violencia y la injusticia, las mujeres se encuentran en primera línea, y además casi nunca van solas, llevan a su lado, entre las piernas, en el pecho, en los trabajos de campo a la espalda, a sus hijos, de todas las edades. Suelen estar solas o acompañándose unas y otras. Esto sucede en todas la latitudes.

Después, por supuesto, también habrá que hablar del sacerdocio femenino y de las diferencias en la vida religiosa, por ejemplo, de la clausura papal a las monjas, y de tantos temas relacionados con lo femenino.

Para terminar, contaré lo que me animó a escribir sobre la llegada al Vaticano de un nuevo Papa. Es una sencilla historia que me contó una amiga.

Recogió a su nieta de nueve años del colegio y en el coche le preguntó qué tal le había ido en el colegio. La niña le dijo que le habían puesto buenas notas. Luego permaneció en silencio. Al poco le dice a su abuela:

–                      Abuela, te voy a poner un 10.

–                      ¿A mí por qué me vas a poner un 10?

–                      Por lo bien que me sabes escuchar y por las tortillas tan buenas que me haces.

ESCUCHA desde el corazón y los signos de los tiempos y ALIMENTO desde el Amor, estas son dos cosas que me atrevo a pedir al Papa Francisco.

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