MOSAICO, 10–VI-010

Martínez Campos, 10/VI/010
GUIA

MOSAICO
Silviano Martínez Campos
LA PIEDAD, 10 de Junio.- ¡CON ESO DE que todo está relacionado!, no sé si expresiones como “kairos” (momento oportuno) o “eje axial” que los estudiosos aplican a momentos de comunidades o de toda una civilización, sean adecuadas para referirse al ámbito personal.

Foto de Silviano

Si es o no es, de todas maneras me las aplico. Y la década de los setentas fue para mi, en la ciudad de México, un kairos, un momento oportuno de definiciones en todos los ámbitos de mi vida y una especie de “eje axial” en mi modesta vida (modesta en lo social, aun cuando en lo interno, no tanto, ja , ja). Dicho lo anterior, he de agregar que mi labor primero de reportero y luego de redactor por largo tiempo en el diario, requirió mi complemento en trabajos de reflexión, artículos pues, en un órgano impreso del Centro Nacional de Comunicación Social (CENCOS) que dirigía don Pepe Alvares Icaza, ahora anciano, enfermo. Allí habíamos, mi amigo Juan Bolívar Díaz Santana, luego gran periodista dominicano, elaborado nuestro trabajo de recepción para la Escuela de Periodismo “Carlos Septién García”. Llegué a conocer (no digo que a tratar), personas de la talla de Enrique Maza (jesuita), don Sergio Méndez Arceo (a quien una vez en una librería lo saludé con afecto y me preguntó ¿quién es ese joven?; alguien que lo respeta, repuse; por los muchos que no, me dijo), CENCOS que había nacido tras el concilio Vaticano Segundo (Alvarez Icaza fue el único representante laico en la gran asamblea), se desmembró después de la Arquidiócesis de México para centrar su función en animar comunidades precisamente a través de la información coordinada por el centro. La década en que se gestó una especie de movimiento subterráneo dentro de la Iglesia latinoamericana, que tomaba expresiones en encuentros, animación de grupos como Cristianos por el Socialismo, renovación bíblica en la misma línea y el auge de la reflexión latinoamericana en torno a lo que llegó a llamarse Teología de la Liberación, que era algo más que enfoques académicos. Y cómo habría de olvidar a mi maestro y segundo padre, valga la expresión, el profe Aviles, Alejandro Avilés, director de mi Escuela de Periodismo.

NATURALMENTE, ENTONCES COMO ahora, mi “militancia” de cristiano se reducía y se reduce a mi aportación en opiniones y echando mano de esquemas periodísticos, para contribuir a que se tome conciencia de nuestra complejísima realidad social. Han pasado cerca de cuarenta años, y aquella gran experiencia de haber sufrido la enajenación temporal, contribuyó en mi historia personal a que me fuera dada una formidable ampliación de conciencia (Jung) o individuación, lo que considero un don y por eso mi afición, con todas mis convicciones a fondo, a los temas globales y atreviéndome además a penetrar un poco en las profundidades del si mismo. De todas maneras, mi información incipiente de entonces (Pacem in Terris y documentos conciliares, Club de Roma, literatura bíblica, lecturas periodísticas ad hoc, etcétera), me confirmaron en que ya, desde entonces, era el camino para mí correcto, en el modo de ver lo de que mi realidad me era posible captar.
ES PUES POR esto que recuerdo ahora, aquella convivencia familiar en casa de Francisco Gómez Maza y Lusma Alvarez Icaza. Un amigo de ellos, el jesuita Luis Del Valle, corpulento, en plenitud juvenil (y de barba negra). En plena efervescencia de la nueva reflexión latinoamericana, él promotor de ella a través de la revista Christus y sus labores académicas. Así es que yo, de origen campesino, pensando en los míos, le pregunté algo así como ¿oiga padre, y esta reflexión no lastima la conciencia de nuestra gente?. Y él me repuso, siempre sonriente: a quien no tiene conciencia, no se le lastima. Luis del Valle, el jesuita, acaba de fallecer a los 83 años. El, con una sola frase, me enseñó mucho. CAMBIO DE FRECUENCIA para decir que tampoco, para muchos Diez de Junio, no se olvida. Esa tarde, en mi caminar hacia la redacción del diario, vi gran movimiento por el rumbo de la avenida San Cosme, cerca del cine del mismo nombre, por la Colonia San Rafael. Al llegar a la redacción habría de darme cuenta de la represión, una más, contra estudiantes. El sistema estaba moribundo ya, aunque su agonía tardó aún décadas. Y un muerto más en la zona Norte de nuestro país, a manos probablemente de la patrulla fronteriza. El sistema de allá está moribundo. Sólo que su muerte será muy lenta y de paso nos llevaría a todos.

TRES DIAS DE tímidas lloviznas por aquí. Ya apuntan las aguas. Ya reverdecen más los casahuates, ya cantan más alegres las conguitas (torcacitas), ya viene el agua, que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva.

DE BAN KI-moon, en el Día Mundial del Medio Ambiente: … “Exhorto a todos, de Kigali a Canberra, de Kuala Lumpur a Quito, a ayudarnos a dar la voz de alarma. Participen, opinen. Aprendan y enseñen. Demuestren liderazgo y ayuden a limpiar el planeta. Reconéctense con la naturaleza, nuestra fuerza vital. Juntos podemos forjar una nueva visión de la biodiversidad: Muchas especies. Un planeta. Un futuro”. DEL PRESIDENTE FELIPE Calderón, en el Día Mundial del Medio Ambiente:“Y si algo amenaza la persistencia de nuestra civilización es el cambio climático y esto, por desgracia, no se ha entendido. Por esa razón, México está muy interesado en recibir a países y a gobernantes de todo el mundo para discutir aquí, en México, el futuro de la humanidad a través de la Cumbre de Cambio Climático, en noviembre de este año, la COP16”. LA PLANETIZACION TAMBIEN pasa por el futbol. Nos demos cuenta, o no, estamos jugando ya, un juego planetario (aun cuando los negociantes jueguen también el suyo paralelo).

http://www.lapiedadymiregion.wordpress.com, http://www.ziquitaromipueblito.wordpress.com; http://www.silviano.wordpress.com).