Dios, ese desconocido conocido. Leonardo Boff

Dios, ese desconocido conocido

2012-10-18

El 5 y 6 de octubre tuvo lugar en Asís una edición más del «Atrio de los Gentiles», iniciativa del Consejo Pontificio de la Cultura del  Vaticano, enfocada a la cuestión de Dios. El presidente de Italia,  Giorgio Napolitano y el cardenal Gianfranco Ravasi, al frente del  Consejo y famoso exégeta bíblico, realizaron un incitante diálogo sobre «Dios, ese desconocido».

Con el «Atrio de los Gentiles» se está haciendo un esfuerzo para poner a dialogar a creyentes y no creyentes. El Atrio era el espacio alrededor  del templo de Jerusalén accesible a los gentiles (paganos) que, de otra  manera, jamás podrían entrar en el templo. Ahora se busca quitar las  prohibiciones para que todos puedan acceder al templo.

A este propósito me permito una reflexión que me acompaña a largo de  toda mi vida de teólogo: pensar a Dios más allá de las objetivaciones  religiosas (metafísicas) y procurar interpretarlo como Misterio siempre  desconocido y, al mismo tiempo, siempre conocido. ¿Por qué este camino?  Einstein nos da una pista: «el hombre que no tiene los ojos abiertos al  Misterio pasará por la vida sin ver nunca nada».

Efectivamente, a dondequiera que dirijamos la mirada, hacia lo grande y  hacia lo pequeño, hacia fuera y hacia dentro, hacia lo alto y hacia lo  bajo, hacia todos los lados, encontramos el Misterio. Misterio no es lo  desconocido; es lo conocido que nos fascina y nos atrae para conocerlo  más y más, y, al mismo tiempo, nos causa extrañeza y reverencia. Porque  siempre está ahí, se ofrece permanentemente a nuestro conocimiento y al  intentar conocerlo, percibimos que nuestra sed y hambre de conocerlo  nunca se sacia. Pero, en el mismo momento en que lo captamos, se nos  escapa en dirección a lo desconocido. Lo perseguimos sin cesar y aún así sigue siendo Misterio en todo conocimiento, creándonos una atracción  invencible, un temor y una reverencia irresistibles. El Misterio es.

Mi tesis de base es esta: En el principio estaba el Misterio. El  Misterio era Dios. Dios era el Misterio. Dios es Misterio para nosotros y para Sí mismo.

Es Misterio para nosotros en la medida en que nunca acabamos de  aprehenderlo ni por la razón ni por la inteligencia. Cada encuentro deja una ausencia que lleva a otro encuentro. Cada conocimiento abre otra  ventana a un nuevo conocimiento. El Misterio de Dios no es el límite del conocimiento sino lo ilimitado del conocimiento. Es el amor que no  conoce reposo.  El Misterio no cabe en ningún esquema ni es aprisionado  en ninguna doctrina. Está siempre por conocer.

El Misterio es una Presencia ausente. Y también una Ausencia presente.  Se manifiesta en nuestra absoluta insatisfacción que incansablemente y  en vano busca satisfacción. En este transitar entre Presencia y Ausencia se realiza el ser humano, trágico y feliz, entero pero inacabado.

Dios es misterio en sí mismo y para sí mismo. Dios es misterio en sí mismo porque su naturaleza es Misterio. Por eso, Dios en cuanto Misterio se  autoconoce y, sin embargo, su autoconocimiento nunca termina. Se revela a sí mismo y se retrae sobre sí mismo. El conocimiento de su naturaleza  de Misterio es cada vez entero y pleno y, al mismo tiempo, abierto  siempre a una nueva plenitud, permaneciendo siempre Misterio, eterno e  infinito para Dios mismo. Si no fuese así no sería lo que es: Misterio.  Por lo tanto, es un absoluto Dinamismo sin límites.

Dios es Misterio para sí mismo, es decir, por más que Él se autoconozca  nunca agota su autoconocimiento. Está abierto a un futuro que es  realmente futuro. Por lo tanto, a algo que todavía no se ha dado, pero  que puede darse como nuevo para sí mismo. Con la encarnación Dios empezó a ser aquello que antes no era. Por lo tanto, en Dios hay un devenir,  un hacerse.

Pero el Misterio, por un dinamismo intrínseco, se revela y se auto  comunica permanentemente. Sale de sí y conoce y ama lo nuevo que se  manifiesta de él. Lo que va a revelarse no es reproducción de lo mismo,  sino siempre distinto y nuevo, también para Él. A diferencia del enigma, que una vez conocido desaparece, el Misterio cuanto más conocido más  aparece como desconocido, es decir, como Misterio que invita a más  conocimiento y a mayor amor.

Decir Dios-Misterio es expresar un dinamismo sin residuo, una vida sin  entropía, una irrupción sin pérdida, un devenir sin interrupción, un  eterno venir a ser siendo siempre, y una belleza siempre nueva y  diferente que jamás se marchita. Misterio es Misterio, ahora y siempre,  desde toda la eternidad y por toda la eternidad.

Delante del Misterio se ahogan las palabras, desfallecen las imágenes y  mueren las referencias. Lo que nos cabe es el silencio, la reverencia,  la adoración y la contemplación. Éstas son las actitudes adecuadas al  Misterio.

Asumiendo tal comprensión se derriban todos los muros. Ya no habrá Atrio de los Gentiles y tampoco existirá más templo porque Dios no tiene  religión. Él es simplemente el Misterio que liga y religa todo, cada  persona y el universo entero. El Misterio nos penetra y estamos  sumergidos en Él.

PADRES DE MÁS DE CUATRO. Silviano Matínez Campos

PADRES DE MÁS DE CUATRO. Silviano Martínez Campos

Publicado el junio 15, 2012 por silviano  | Editar

PADRES DE MÁS DE CUATRO. Silviano Martínez Campos

Publicado el junio 13, 2012 por silviano  | Editar

(De EL TALLER, de la Enciclopedia Libre

Universal en Español). Fotos del recuerdo, de

Silviano.

FANT.27.- PADRES DE MAS DE CUATRO

Martínez Campos, 10/III/96                                

GUIA

[editar] PADRES DE MAS DE CUATRO

Silviano Martínez Campos

“Soy padre de más de 4”, es una expresión popular, entre nosotros, para dar a entender un sentimiento de afirmación que muchas veces raya en la actitud dominadora que llamamos machismo.

“Soy tu padre”, se decía antes, por lo menos entre niños y adolescentes, para dar a entender un cierto ascendiente o una cierta dominación, por lo menos en las querellas un tanto en broma, un tanto en serio, que se dan entre gente menuda.

Y había una canción mas o menos insultante, aunque nadie se escandalizaba por ella puesto que hasta se tocaba en público, la cual giraba en torno al personaje central, el chivo padre, que como todo campesino sabe, es el que encabeza la chivada.

Pero a la protección del padre acudían y acuden los niños pequeños como recurso de defensa cuando no se puede más en sus pequeños pleitos callejeros y esgrimen la consiguiente amenaza: “Le voy a decir a mi papá”.

O cuando se trata de presumir, dicen: mi papá es esto (y sigue la letanía de títulos y cualidades) o mi papá tiene esto ( y sigue la lista de posesiones que desde luego el otro no tiene). Es una nececesidad de asegurarse, en el apoyo del padre propio y a costa del ajeno.

Cuántas consideraciones podrían hacerse con motivo del Día del Padre, festividad realmente nueva, aunque matizada de mercantilismo para balancear la más tradicional y mayormente arraigada del Día de la Madre.

“Pa” y “ma” parecen ser en muchas partes primeros balbuceos de los infantes cuando comienzan a hablar y, según los estudiosos, en por lo menos algunos de los idiomas de nuestra área cultural, es el origen de la palabra padre.

Plantean también los estudiosos como posibilidad el que en una época lejana de la historia hubiera dominado la madre, en lo que se llamó matriarcado, etapa posteriormente sustituida por la del patriarcado, que lleva milenios.

Pero si las mujeres se ponen listas y continúan minando las concepciones vigentes del patriarcado, puede que dicha era no dure mucho. Cuál pudiera ser la direccón que tomen las cosas, nadie sabe; pero tal vez una solución intermedia sea que lleguemos al dominio del hijo, que en muchos casos y familias ya está vigente. COMIENZAN LAS DIFICULTADES

Pobrecitos padres, cuando no les llueve les llovizna. En una actitud conmiserativa hacia ellos, habría qué considerar el oficio de padre ahora como el más difícil.

Comenzando por los padres solteros muy jóvenes, que pican y corren y, aun cuando no son muchos, los hay. Porque es una verdadera lástima que dejen embarazada a la muchacha y luego no acepten su paternidad. Pero nadie les enseñó a ser padres a edad temprana.

O los padres que sin ser solteros, por azares del destino o a resultas de “una metida de pata”, llegan al matrimonio jóvenes y cuando menos lo espean ya son padres de, ahora sí, más de 4. Cuando al lado de ellos hay a su vez unos padres amorosos y solidarios, no hay problema. Pero cuando se les deja solos a los pobres, ¡Cuántas penalidades!.

A los padres a quienes sin ser muy “chavos” ni muy viejos, los tiempos les han movido el tapete. Nos enseñaron a ser padres de otra manera, con el ejemplo a veces autoritario, a veces complaciente, a veces débil, pero funcionaba.

Mas se vino el gran cambio en nuestro entorno, y ahora parece que las cosas no funcionan. Claro, cuando quiere uno que marchen bien, porque habrá alguien a quien le sea indiferente siquiera que funcionen.

Sin embargo, los padres más atribulados deben ser los de mayor edad, digamos los ancianos. Muchos creen que a ellos de plano se les pasó el tren. Que ya no sirven par nada y aun cuando no tengan ya hijos en edad de crianza, continúan como padres para sus nietos pero ya nadie los toma en cuenta.

Sí señor, se acabó el tiempo en que el anciano era considerado un guía para la familia y una especie de patriarca. Lo que decía era mandato para la familia, pero ahora hasta los nietos lo corrigen y le dicen: “No abuelito, ya no es así, eso era en sus tiempos”.

Una categoría de padres merece especial tolerancia: los padres autoritarios, dominadores y represivos que tenían (o tienen si aún los hay) al hijo como propiedad. Por ellos sí los tiempos pasaron de noche, ya que ignoraban o ignoran que el hijo también tiene derechos y, aun cuando esté obligado al respeto, al amor, no está obligado a la sumisión abyecta, autodestructiva. Y la falta de sumisión es lo que más lastima a los padres autoritarios y por ello sufren cuando el hijo se defiende. Algo incomprensible para dichos padres, por eso merecen tolerancia.

PERO HAY DE PADRES A PADRES

De todas maneras, es muy padre ser padre. Es toda una bendición el haber recibido el don de la paternidad, el ser instrumentos para que la fuerza creadora del Universo se manifestara en un nuevo ser. Pero también es un aprendizaje ser padre. El comenzar una vida de experiencia novedosa e ir creciendo como padre junto con el hijo y al mismo tiempo ir descubriendo que de alguna manera vas reproduciéndote en él, en lo más noble que hay en ti pero ¡Ay!, a veces también en tus defectitos o defectotes.

El don de la paternidad biológica tal vez no se dé a todos. Y el don de la paternidad espiritual en sus máximas expresiones, tampoco. Pero todos podemos ser padres de más de 4 en el don de humanidad, lo que también es una bendición. Es gratificante ser un padre así, en una paternidad que, ésta sí, puede comenzar desde joven y prolongarse durante toda la vida.

Padre de un pensamiento que sirva para que otro prójimo a su vez encuentre la mejor manera de vivir. Padre de una actitud que a su vez haga ver al otro que la vida vale la pena, aun cuando a veces se manifieste en forma trágica.

Padre de una iniciativa, grande o pequeña, que permita activar voluntades para que las cosas mejoren, en la familia, en la sociedad y en el mundo. Padre de un sueño, que facilite a quienes te rodean, captar la diferencia entre lo que realmente vale y lo que aun cuando útil, es transitorio. Padre de un ideal compartido, que te permita no perder los estribos en medio del vendaval de los tiempos postrimeros del siglo y del milenio.

Y por encima de todo, paternal (aunque no paternalista) porque trates de ver con tolerancia la miseria ajena y en lo que puedas remediarla, porque después de todo hay alguna coincidencia de la propia limitación.

Aun cuando haya padres irresponsables, dominantes, autoritarios, más que por maldad por inercia y atavismos sociales, nunca deja de estar vigente la sabiduría tradicional que invita a respetarlos y amarlos. Esa sabiduría que conservan muchos padres ancianos, aparentemente inútiles, pero que de alguna manera calladamente conservan la savia de la vida.

En medio de una humanidad en dificultades, donde está faltando la verdadera fraternidad (no sólo la escrita en los textos), la verdadera maternadad (no sólo la de las celebraciones), la verdadera paternidad bien podría contribuir a nulificar la mentalidad de que “cada quien se rasque con sus uñas”, porque de ser así algunos las tienen más grandes y hacen mayores alborotos, como en el caso de los violentos.

Un espíritu abierto no tiene por qué temer la vorágine de los cambios que nos envuelven, mismos que al parecer no significan otra cosa que una metamorfosis o transformación (su significado es el mismo), una recreación, un renacimiento de la especie y con ella tal vez de toda la vida, a pesar de las apariencias en contra.

En ese sentido, los fundamentalismos (querer conservar a toda costa todo como está o estaba), aunque socialmente inadecuados y hasta riesgosos, representan un refugio ante el cambio y tal vez (sin justificarlos) en el llamado período de transición sea una necesidad al servicio del equilibrio mientras se ve más clara la dirección que llevamos.

Para el creyente, la dirección es hacia una Potencia superior, un Misterio de paternidad (o maternidad) que a nuestro modo de ver científico de hombres contemporáneos, causó la gran explosión del Universo y entretegió galaxias, constelaciones, estrellas, planetas y posiblemente vida esparcida por todo el Universo.

A esa Potencia creadora que sobrepasa al Cosmos, a ese “Pantocrator” (Todopoderoso, por Soberano), a esa Presencia Amorosa, los cristianos lo llamamos Padre. Pero como Jesucristo, también lo podemos invocar cariñosa y confiadamente como “Abba” (papá). O sea, dicho a la mexicana: “Papá Diosito”, el que cura (salva) de todas las heridas que podamos causar los padres de la Tierra.

(Publicado en GUIA, Semanario Regional Independiente, Zamora, Mih., México. VENTANAS, 5—B, 10 de Marzo de 1997) Reproducido en Mi Ziquítaro, Silviano’s Web

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CARTA DE LA TIERRA. Boletín, Mayo 2012

CARTA DE LA TIERRA. Boletín, Mayo 2012

MOSAICO, 3-V-012

senor de la piedad, la piedad michoacan

senor de la piedad, la piedad michoacan (Photo credit: juanpiadoso)

Martínez Campos, 3/V/012

GUIA

MOSAICO

Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 3 de Mayo.- ALLÍ, EN MI ombligo del mundo, o sea Ziquítaro, hay uno de los barrios nuevos formado en y en torno de un cerrito que domina gran parte del poblado. Se llama, pues, el Cerrito de la Santa Cruz. Al principio de los setenta, se me ocurrió tomar unas fotos, con mi camarita infantil, desde otro barrio, Los Nopales Altos, hacia el Sur-Poniente, precisamente donde salían, al fondo el dicho cerrito y parte del entonces potrero de El Consejo, junto al Corral de los Toros, todo ello ahora densamente poblado. Alguna vez, hará también muchos años, subí con parte de mi familia “crucificada”, en excursión peatonal, al supradicho cerrito, cuya característica era, precisamente, albergar allí junto a un montículo de piedras, una Cruz de madera, junto a la cual crecía un chirimoyo. La característifa de dicho árbol, era que no dabas chirimollas, ni para remedio. Así es de que todo quedó en el recuerdo, porque chirimollo y cruz desaparecieron, tan sólo piedras quedaron de aquel simbólico lugar para los añorantes. ALGUNA VEZ EXPLICARÉ, tal vez en el juicio final, por qué llamo a Ziquítaro mi ombligo del mundo. Y por qué pretendió mi fantasía instalar una antena interplanetaria en el mero Cerro del Metate. De pronto diré que es el lugar de mis fijaciones, de mi regreso al pasado y al paraíso perdido de mi infancia, donde por cierto no todo eran florestas ni cantares, sino también había cruces, y pesaditas algunas. HACE RATO, A eso de las seis, escuché cohetes y ni por asomo creí que se adelantaran un día a celebrar mi santo. Ah, me quedé pensando, si es hoy el Día de la Santa Cruz. La patrona, si así se puede expresar, de los constructores. He admirado siempre a los constructores, aunque cuando por necesidad quise penetrar en su gremio, me hayan aguantado sólo tres días, en Tijuana, porque tal vez por verme joven desnutrido, el maestro me corrió luego de que me dio a entender que no podía yo ni con la carretilla, con la ventaja utilitaria, para mí, que no me escatimó mis tres dólares de sueldo. Manera franca de correrme, aún así más civilizada que en otros tiempos posteriores y en otras sutiles circunstancias. LOOR A LOS CONSTRUCTORES de antes, que nos dejaron para la admiración y el escrutinio de su profundísima sabiduría, pirámides, conjuntos urbanos de toda índole, templos, catedrales que juntan al Cielo con la Tierra. Y loor a los de ahora, luego de que con el matrimonio de la ciencia con la técnica, diseñan y edifican obras admirables de la ingeniería que serán la admiración de los que vienen. Y LOOR A todos nosotros, seres humanos de nuestro tiempo, quienes de veras estamos construyendo un mundo nuevo, luego de que nuestra debilidad histórica nos hizo ser infieles, en gran parte, a los arquitectos, ingenieros, planificadores que diseñaron todo “allá”, cuando el Gran Proyecto del Big-Bang , la Palabra que se hizo Universo, del cual somos parte. Y PARA RECORDAR que también somos constructores, inventamos fechas, calendarios, santorales, conmemoraciones, desde Día del Niño, Día del Trabajo, Día del Maestro,
Día del Agua, Día del Arbol, hasta el Día de la Madre Tierra y tal vez no tan lejos en el tiempo, Día del Hermano Cosmos, a la manera de Francisco el de Asís. DE PRONTO, EN todos lugares y también aquí, se festejó al Día del Niño

Así lo informó la presidencia: “Con una serie de actividades recreativas en manualidades y artísticas, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de La Piedad, festejó a los niños de todo el municipio en el “Festival del Día Niño” que organizó en el Teatro del Pueblo. Poco más de dos mil niños acompañados de sus papás, se dieron cita en la plaza principal de la ciudad para disfrutar de la variedad de actividades como: pintura al gis en pellón, pintura en cerámica, decorado de brochetas con chocolate, así como concursos y demás dinámicas que se organizaron en honor de los infantes.Aunado a estas actividades los pequeñines pudieron disfrutar del espectáculo “Los Sueños de Cri Cri”, presentado por el Ballet Folklórico Yurécuaro México Internacional A.C. La presidenta del DIF, Carmen Lilia Rojas Abarca, en acto inaugural dio la bienvenida y felicitó a todos los pequeños, “Estamos muy contentos de que hayan asistido para poder festejarles este día, sabemos que son la alegría del hogar y queremos que hoy esa felicidad se multiplique y esperamos se diviertan a lo grande”. CIERTO, Y TALvez más que en otros tiempos, el mundo, nuestro único mundo, nuestra única morada, la Tierrita, está llena de cruces. No sólo las que dejan desolados hogares, grupos y naciones los violentos. los homicidas, sino las que deja a su miseria el sistema saqueador que está destruyendo la vida. Ya lo sabemos, nos estamos destruyendo. Pero al mismo tiempo surge por todos lados un movimiento, imparable y triunfador a la larga, de quienes reconstruyen desde los escombros lo que nunca debió tocarse, las mismas entrañas de la vida diseñada con Sabiduría y Amor antes del gran grito del parto inicial del Big-Bang. Y sí, es cierto, con una ayudita desde Arriba, sin perder nuestra libertad ni autonomía de seres creaturales, lograremos retomar la gran utopía desde aquí, y más allá, de una nueva Tierra y un nuevo Cielo. Y entonces sí, será la gran celebración, la Gran Fiesta y nuestra Tierrita será colocada frente al gran fuego para que sea el corazón del Cielo. (www.lapiedadymiregion.wordpress.com: http://www.ziquitaromipueblito.wordpress.com; http://www.silviano.wordpress.com).

EN ZACAPU. FAMILIA MEJIA CAMPOS. Fotos del recuerdo

FAMILIA MEJÍA CAMPOS. Fotos del Recuerdo

(Proporcionadas por Jesús Mejía Campos)

A la izquierda, Luis Ojeda Pérez, en la guerra. Con él, un amigo

Sacramento Mejía, Rafa López, Jesús López

Alfonso Ojeda Pérez

Alfonso, Emilio, Enrique, Jesús, Angelina, Guillermina, Lizet, Alfonsoti, Carmelita, Emilio Mejía. Festejando los cien años de José Mejía Cortés.

Amigos de Luis Ojeda Pérez, quien se fe  a la derecha de la foto.De la segunda guerra mundial.

Angelita Aguiñiga Mejía, y su abuelito Jesús Aguiñiga Duarte, en su cincuenta aniversario

Angelina Campos González y Francisco Mejía Campos

Angelina Mejía Aguiñiga

Angelita Mejía Campos y Francisco Mejía Ventura

Carmen Mejía Campos y su ahijada, hija de Lupe Vargas

Carmen Ojeda Pérez

Carmen Ojeda  Pérez, en otra gráfica

Catalina Salgado (2)

Catalina Salgado (3)

Catalina Salgado (4)

Catalina Salgado (1)

Chago Salgado Mejía, en su servicio militar en Mexicali

De izquierda a derecha, el Dr. Bicho, Sacramento Mejía, Francisco Arroyo, el Dr. Adolfo, un amigo, Jaime Rodríguez López y Rufitos

MOSAICO, 14-III-012

(Foto de Silviano)

Martínez Campos, 14/III/012

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MOSAICO

Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 14 de Marzo.- NO NOS HAGAMOS pendejos, decía mi amigo y colega Cuco Molina cuando quería enfatizar lo obvio, durante aquellas charlas de café, en la ciudad de México, hará casi medio siglo, cuando nos reuníamos un grupo de amigos y colegas, antes de comenzar a reportear. Charlas que, como todas, no llevan a ninguna parte, mucho menos si son en torno a la “grilla” política; pero sí son importantísima razón para convivir entre cuates. Por eso retomo aquella “filosofía” cafetera para decir que siempre, pero sobre todo ahora, todos somos vulnerables. Todos, todos, algunos de una manera, otros de otra, será porque somos mortales. DIGO ESTO, SIN pretender descubrir el hilo negro y , refiriéndome a mi propia vulnerabilidad, ahora todo me parece obvio y no me refiero a las anécdotas que ahora parecen pintorescas, ni tampoco a los trances aquellos tan fuertes de una operación por aquí, otra por allá, o la gran crisis de salud hará décadas superada. Ni siquiera al resquemor último de si eso será o no cancerígeno, porque después de todo, aun cuando mortales, hay palabritas entre nosotros sobrecargadas, por el cus, cus del gran sufrimiento que provocan, lo cual tampoco es ajeno cuando percibido en seres queridos como la sufriente mamá Benita, hará unos 16 años, precisamente, este mes. De todas maneras, honor a la competencia médica y mi admiración a las maravillas del instrumental que facilita diagnósticos certeros y formidables ayudas para el discernimiento de los profesionales de la medicina, y tranquilidad de a quien corresponda. ME REFIERO, PUES, más bien a la vulnerabilidad a la cual como sociedad, hemos llegado. Me comentaban que ayer una pareja de personas de edad no encontraban, en la central camionera, la manera de regresar a su tierra, en un poblado de Guanajuato. Es que para volver, tenían qué pasar por Morelia, y a dicha capital michoacana no había ninguna salida de transportes, por el bloqueo. Vulnerables, pues, lo mismo de quienes acuden a la ciudad moreliana, por razones de atención médica, su trabajo, o sencillamente paseantes que tratan de volver a la ciudad. Ojalá el problema, que se supone complejo, pueda encontrar salidas con la sabiduría política que se atribuye al nuevo gobernador y con la que se presume debe tener la contraparte. Todos en la indefensión, pues, cada quien argumentando sus derechos. ¿Y las obligaciones?, podrían argumentar los más vulnerables. SI DE VULNERABLES se trata, no los hay más que aquellos que que se ven en trance de perecer luego de algún accidente, en nuestra sociedad mecanizada. Y allí están los cuerpos de auxilio para responder, en primer lugar la Cruz Roja, que se ha ganado a pulso, a través de los decenios, el título de benemérita institución. Aquí, como en todo el país, como lo hace desde hace 42 años, se realiza la colecta para fortalecer sus fondos para servicio de la comunidad. Según informaicón proporcionada por la presidencia, “El presidente del Consejo Directivo de la Cruz Roja en el municipio, Armando Nájera Alvarado, comentó, “La Cruz Roja brinda servicios asistenciales a toda la población. … el año pasado a nivel nacional se prestaron más de 1.5 millones de servicios de auxilio y 4.8 millones de servicios médicos; a nivel local se atendieron un promedio de mil 490 servicios, lo que representa un 70 por ciento de servicios en la ciudad y municipios vecinos de los tres estados”. Y por su parte, el alcalde piedadense Hugo Anaya Avila  dijo en su oportunidad: “Quiero aprovechar el momento parar felicitar a todo el equipo, por el arduo trabajo desinteresado y entregado que a diario desempeñan en beneficio de todos los ciudadanos y que en varias ocasiones no nos enteremos”,  DESDE LA ESFERA oficial, pero con participación de sectores sociales, se ha formado aquí un comité que se denomina de apoyo a los (pobladores) más vulnerables. Dicho comité quedó integrado por el presidente municipal, un regidor de cada fracción, tres representantes de la sociedad civil, jefes de tenencia de Río Grande, Ticuítaco, Los Guajes y el encargado del orden de la comunidad de la Campana, así como el delegado territorial de la Secretaría de Política Social del Estado. De esta dependencia, que diseña el programa, su titular Agustín Hernández Rosales expresó que “dicho programa tiene como meta beneficiar potencialmente a 141 mil 130 adultos mayores de 65 años que viven en condiciones de pobreza en los pueblos y colonias más marginadas de los 113 municipios del Estado”. PUES SI, TODOS, todos, somos vulnerables, una vez que nuestra Tierrita perdió su “tranquilidad” milenaria (en rigor siempre ha estado agitada, con nosotros o sin nosotros), por aquello de los transtornos ambientales, atribuidos en gran parte a nuestras formidables hazañas tecnológicas. Ya lo sabemos, por fortuna los noticieros y programas televisivos especializados, nos lo dicen día, a día. Es mejor saberlo, somos vulnerables . Y como ya lo sabemos, por eso hay lugar para la Esperanza. Y algunos auguran tiempos venideros luminosos, aunque no se crea. DE PRONTO, EN mucho sirve el arte, para no caer en el desánimo ni en la autoflagelación al considerarnos especie fallida. Y el arte, en todas sus expresiones, ha de servir de mucho. Aquí se llevó a cabo un festival michoacano, en el que participaron artistas populares de Tlazazalca, Zacapu, Chavinda y Paníndícuaro, entre otros y el director de Cultura del municipio, don Benjamín Buenrrostro, aseguró que hubo gran respuesta del público. Al mismo tiempo anuncio que a partir del próximo lunes comenzará aquí, un festival que será extensión del “festival Mundial de danza” que se celebra en la vecina población de Yurécuaro. Aquí podrán verse conjuntos de Bolivia, Argentina y Ecuador, así como de algunos Estados de nuestro país. (www.lapiedadymiregion.wordpress.com; www.ziquitaromipueblito.wordpress.com; www.silviano.wordpress.com).


MOSAICO, 8-III–012

Martínez Campos, 8/III/012

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Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 8 de Marzo.- DICEN QUE CADA quien habla de la feria según le va en ella y debe ser cierto, no faltaba más, porque no aprende uno por lo común las cosas, si a su paso por la feria no capta uno algo de ella. Caso de la educación En mi caso la considero de privilegio. Pero aun cuando a veces le digan a uno educado, cuando niño, cuando joven y mucho después, se agradece el cumplido (cuando joven muy agradable para el Narciso que lleva uno adentro). Pero en el interior de uno mismo se da cuenta que no tiene en realidad, lagunas culturales, sino mares, océanos. De todas maneras, la feria, digo la vida, es un aprendizaje y por mi parte me siento privilegiado, y agradecido, por la formación que recibí, la formal y la no tanto, la de la escuela de las aulas y la de la escuela de afuerita, esta que enseña golpeando, que enseña mimando, que enseña pro-vocando. No supe, o no pude, o no quise, llegar a los altos niveles académicos y, por lo que respecta a los humanísticos, me asomé a ellos, lo que me permitió un poco tomar a muchos de sus personeros como maestros, captar un poco de sus tesoros y luego poder divulgárselos al gran público a través de mi oficio de periodista Y COMO ARRIBA mencioné privilegios, ahora veo que todos mis pasos, en las aulas y fuera de ellas, fueron privilegiados. Mis dos o tres años de primaria (no estaban definidos) en la Escuela Rural Federal “Lázaro Cárdenas”, de Ziquítaro, capté lo que es vingular la enseñanza con el terruño, con la pequeña porción de mundo; en el Colegio Vasco de Quiroga de Penjamillo, aprendí el rigor suave de la enseñanza y la apertura hacia algo entonces (y ahora) indefinible para la mente infantil, la gran cultura cristiana: en la Escuela Apostólica de Puebla, aprendí lo que es el privilegio que disfrutan los niños cuando pretenden ser encauzados hacia nuevos, novísimos horizontes; en el seminario de Puebla, en los cuatro años que pasé por él, como que mi mente captó un poco la complejidad que envolvían dos mil años de historia a la Iglesia que desde su manto clerical me arropaba. En todos los casos, ahora lo veo, no podía desvincularse uno de su origen social ni hacer comparaciones en eso de que la vida social era dispareja, como ahora. Luego de la gran cátedra de la vida, cuando durante unos nueve años fue trabajador temporal aquí, y allá, como obrero, en trabajos de campo, empleado de fábrica, maestro improvisado, aprendí que no se nace con el privilegio de ser intocado por los conflictos. Después de eso, en la Escuela de Periodismo “Carlos Septién García”, durante cuatro años fue adiestrado para percibir un poco el sentido de las relaciones sociales y me fue dada la apertura al gran mundo, ese que nacía luego de la hecatombe cultural de los sesenta y luego en mi práctica periodística, con sus altibajos, me asomé al mundo contradictorio que se nos dejaba ver desde los círculos del poder omnimodo que entonces percibíamos y desde cuya influencia, a pesar de todo, nos esforzábamos los del gremio salido de la escuela, en ser ciudadanos conscientes y hasta donde se podía participar con el granito de arena, como se dice, en la gran transformación que se avecinaba en nuestro México y en nuestro mundo. Y el gran cambio para mi, aunado a las experiencias “subjetivas”. el curso elemental (elemental para el no especialista) de introducción al estudio de la Biblia, que me permitió asomarme al universo de nuestra tradición. Y EN ESAS estamos. Mi aprendizaje ahora (del profesional no digo nada, me introduje en el universo de la red y en él estoy), consiste, en mi ancianidad, según la cronología aceptada, en ponerme disponible. Y en esta etapa es difícil el aprendizaje. Porque disponerse para ver la vida desde la ventana y palpar los horizontes oscuros, aun cuando se adivinen un poco los luminosos, es difícil. Es pues difícil ser viejo, no por lo que falte, considero, sino por lo que sobra. Para qué todo eso por lo que se pasó, si allí se queda. Pero luego dice o piensa uno, no, no, no es inútil. Fue tu aprendizaje, para, según tus convicciones, “aprendas luego” a valorar mejor el aprendizaje de la verdadera vida, del “conocimiento” sin fin, del abrazo amoroso definitivo de la vida. Pero esto es una especulación que sobrepasa las aulas. MEJOR PERMITAME, MI amigable posible lector(a), recordar que durante veintidós años que tengo por aquí, he visto a La Piedad. Transformada, particularmente en su terreno de sus instituciones educativas. La UNIVA (Universidad del Valle de Atemajac, plantel La Piedad), insitución donde reportee cuando ni contaba con instalaciones propias y enseñaba en el Colegio Vasco de Quiroga. El Instituto Tecnológico de La Piedad, formador de ingenieros y profesionales calificados en áreas técnicas. La Universidad de León, la Universidad Veracruzana, El Colegio de Michoacán. Y Las instituciones más viejas, igualmente prestigiadas, como Preparatoria Mártires de la Reforma, que acaba de celebrar sus cincuenta años, promovida por el maestro Jesús Alcacio; la Preparatoria Natalio Vázquez Pallares, empujada por su director don Héctor Castro; el CBETIS 84, formador de jóvenes teórico prácticos; El Colegio Vasco de Quiroga, de alto nivel preparatoriano, al igual que el Colegio Juana de Asbaje, ambas instituciones de enseñanza en varios niveles, de primaria, secundaria y preparatoria. Y tantas otras instituciones, sin excluir las relativas a la comunicación, que son todas la médula espiritual, en cierto sentido, del alma de La Piedad, que siempre lo ha sido, pero ahora lo digo, también lo digo, mi ombligo del mundo. (www.lapiedadymiregion.wordpress.com; http://www.ziquitaromipueblito.wordpress.com ; www.silviano.wordpress.com).

MOSAICO, 1-III-012

Martínez Campos, 1/III/012

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MOSAICO

Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 1 de Marzo.- DICEN QUE RECORDAR es vivir, pero a lo mejor y esto desde mi punto de vista y sin pretender que sea compartido por mi posible lector, es al revés, y vivir es recordar. Y debe ser muy difícil renunciar a ver hacia atrás, sobre todo si compara uno el presente y orienta su ver y entender, hacia atrás, hacia los paraísos perdidos. Y deben sobrar razones para fugarse hacia el pasado, una vez que nuestro presente no es digerible por aquello de que, según todos los indicios, hay por todos lados un desquiciamiento del mundo. El mundo humano y el natural, aquí, y ahora en nuestro planetita, porque el mundo astronómico, tan agitado desde siempre, sigue su curso sin desquiciarse, considero. LENTO COMO SOY en eso de las entendederas, esa palabrita relativa al desquiciamiento, apenas si la estoy asimilando. Y bien recuerdo que mi idea de los quicios la refería, en mi infancia, sólo a los de las puertas, pero no había mayor problema, siempre eran iguales, la puerta de madera bien fija, con sus dos hojas o una, pero muy funcional en aquellas casitas tan rústicas como las nuestras. Pero en el mundo del arte, creo que la cosa era más difícil y mi aproximación a la palabrita fue cuando escuché una cancioncilla , apenas recuerdo, que decía: “en el quicio que tiene la puerta, por el lado donde sale el Sol, “stá” un letrero que dice: Modesta, –sí señores– mañana me voy”. Y esa cancioncilla, junto con otras, creo que la escuchaba al joven tío Talí (Neftalí) o tal vez a otros de los compas vecinos de mi papá en parcela, en La Ciénega, terreno ziquitarense, en las inmediaciones de Tirímacuaro. Recuerdo a Trinillo Aguiñiga,Feliciano Ventura (¿Aguiñiga?.Chanillo) y a su hijo Rafael (El Muchacho). PERO SI ESE desquiciamiento, como manera de entender lo que pasa, se refiere (dicen que el recurso de lenguaje se llama metáfora) a otros asuntos humanos, la cosa se pone más peliaguda. Pienso en el caso de la basura, sobre lo cual es pertinente decir que no sabemos qué hacer con ella. En mi caso, el problema no es tan grande, porque amanezco echando mano a los cestos donde está la basura casera, lleno mi bote de plástico y, en las escasas actividades físicas que me permito arrogarme, voy al contenedor a depositarla. Los contenedores aquí, a pesar de estar pintarrajeados, como muchas de nuestras calles, son funcionales. No funcionó mucho aquello de la separación de desechos a fin de reciclarlos y creo tampoco funcionó muy bien que digamos, la recolección de pilas usadas a fin de que no contaminen suelos y subsuelos (dicen que una de las mas pequeñitas tan solo, contamina más de diez mil litros de agua, así están las cosas), parece que tampoco, por lo menso al nivel de la necesidad de hacerlo. Y ESO DE la basura se complica si se ve con sentido económico, general (de eso no le entiendo nada de nada), tanto por gastos en tratamientos de desechos, como si se va a las causas de tanto basurero por todos lados. Y se complica más si se relaciona con la salud, relativo asunto a su aspecto contaminante. A propósito, este martes se produjo un incendio en el basurero municipal. Mientras se logra un acuerdo firme intermunicipal para el tratamiento de los desechos, la basura va a la superficie, amontonada, en los basureros. El incendio fue de magnitud considerable, según lo apreciaron las autoridades y el neblumo que ocasionó cubrió amplia área en el Oriente-Sur del territorio municipal. El mismo alcalde Hugo Anaya comunicó sobre las dimensiones del incendio, que continuaba el miércoles. Los orígenes los podría determinar un peritaje, no sé si en estos casos se haga. Pero la autoridad estima que alguno de los cristales de desechos de botella, sirviendo de vidrio de aumento, mediante los rayos del Sol provocó el incendio espontaneo. CON ESO DE los adelantos en el ver y comprender de nuestra realidad, no sé hasta qué grado los fenómenos sean espontáneos en gran parte, o provocados por el hombre. Deben ser al alimón, por aquello de las leyes biológicas que en algunas visiones de grandes vuelos (P. Teilhard) se consideran determinantes. El caso es que uno desde “lejecitos”, desde el margen de lo que ocurre (es un decir decía mi tío Pancho), como que percibe un desquiciamiento, general, una salida de quicio de las cosas. Como esas protestas masivas, hasta ahora particularmente, en Grecia y otras latitudes de Europa y los USA. El trabajador, el empleado, el hombre consciente de su debilidad ante un sistema omnimodo, dominador, injusto y desquiciante, que prefiere al dio$ dinero, al dio$ sistémico, antes que al hombre de carne y hueso y de necesidades apremiantes que puedan satisfacerse mediante una digna pensión si es viejo, o desocupado, mediante un salario suficiente si es trabajador dependiente para su manutención de, como se dice, su fuerza de trabajo. Y de cualquier persona consciente, que ve derrumbarse su mundo, sin que haya, hasta el momento, alternativas viable y funcionales para enderezar el quicio, o los quicios, incluidos los de sentido. Los hay desde luego y son millones y millones los “indignados” y no se necesita salir a enfrentarse con las policías, para estarlo, según lo hacen ver muchos movimientos sociales contrarios al desquiciamiento, o favorables, pero que no sólo pro-vocan, sino que con.vocan a un mejor mundo. (www.lapiedadymiregion.wordpress.com; www.ziquitaromipueblito.wordpress.com; www.silviano.wordpress.com).

 

 

 

Ziquítaro, fiesta patronal 2012. Los barrios

(Texto y fotos de Silviano Martínez Campos)

Ziquítaro, fiesta patronal

(Desde la calle)

LOS BARRIOS

EL MIRADOR

Y el joven párroco padre Manuel Vázquez Rubio daba la bienvenida la noche del día 11, al último de los barrios en peregrinación y regresaba la imagen de la Virgen de Guadalupe a su nicho del templo para prepararse a recibir también, al día siguiente, día de la fiesta, ofrendas en flores y oraciones que le ofrecerían los devotos de su pueblito, Ziquítaro porque al fin y al cabo ellos la habían nombrado como patrona.

Habrían de ser, en esta ocasión, los del barrio de El Mirador, comunidad donde la familia Moreno, donde don Lugardo Moreno, comunidad a medio camino del que conduce a San Antonio Carupo, éste último a 6 kilómetros de Ziquítaro.

Unos cuántos kilómetros a pie, o en vehículo transitando por el camino nuevo, recién estrenado el año pasado, y llegaron los peregrinos gritando su alegría y su devoción a la Virgen en vistosa cohetería, luego acompañados por la banda de música de Ichán y posteriormente, después de la misa, alegre paseo disfrutando de la festiva presencia de la gente, dándose el gusto de darse sus vueltas por el bello jardín de su Ziquítaro.

¡Cómo ha crecido Ziquítaro!. ¡Cuánta su gente ahora!. ¡Cómo también lo ha movido, hasta llegar aquí, el impulso de sus generaciones que siguen vivas en el recuerdo, la memoria de sus hijos!.

Y sus barrios, vivos en la memoria infantil y juvenil de quien escribe. Y acaso la nomenclatura religiosa para ellos, por razones prácticas de la devoción parroquial, no haya diluido la nomenclatura que le fueron dando las generaciones al ponerle a sus barrios nombres pintorescos que permanecen también, en la memoria de los viejos.

LA VISCOSA

La Viscosa, barrio nuevo, de pocas décadas que según dicen fue nombrado así por el jocoso humor de Abel Aguiñiga, cuando asentado en el que fuera Potrero de los Cerdas, el caserío era mínimo y luego la iniciativa y creatividad de las generaciones lo fue conformando en calles bien trazadas, casas de nueva fabricación y solares arbolados y jardinados al gusto campesino.

Habría de ser encomendado el barrio a la vigilancia de San Isidro a quien le dedicaron vistosa capillita por allí, al final de Los Nopales Altos, por donde don Refugio Garnica, por donde don Francisco Aguiñiga, por donde don Clemente Aguiñiga. Donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LOS NOPALES ALTOS

Los Nopales Altos, de empinada calzada, a prueba de ascensos cansados, de esos que pone la vida cuando quiere se consigan metas mejores. Los Nopales Altos, donde don Luis Bolaños, donde don Genaro Bolaños, doña Flora Gómez, donde don Trino Aguiñiga, donde doña Lucita Duarte, donde don Elías Rodríguez, donde don Carlos Rodríguez, donde Quico Aguiñiga, de donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

EL CHORRO

El Chorro, que hacía honor con su nombre al arroyo en otros tiempos impetuoso, cuando la lluvia en sus tormentas no regateaba el agua la Presa de la Luz, kilómetros abajo, o a la ciénega de fértiles tierras. El Chorro, otrora casco de hacienda según se decía, que hacía honor a su breve pero servicial manantial que regalaba su agua en cántaros de barro de Zináparo a las afanosas amas de casa de por allí, y de barrios vecinos arroyo arriba. De donde doña Rafaela Cerda, de donde doña Josefa Cerda, de donde don Doroteo Campos, de donde don Francisco Mora, de donde doña Antoñita Lara, de donde don Refugio Mejía, de donde doña Guadalupe Lara, de donde don Raymundo Mejía, de donde don José Mejía, de donde don José Roa. De donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LA MANGA

La Manga, e inmediaciones, de curvilíneas callejuelas cercadas de piedras a la vieja usanza, recuerdos de cuando el trabajo artesanal del cercado no cedía el lugar a la motoconformadora o a la pala mecánica. Donde don Agustín Ventura, donde don Federico Molina, Federico, Quico. Miguel; donde don Miguel Ruiz, donde doña Merced Campos. donde Chuche, donde Lolita. Donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LA BOLSA

La Bolsa, barrio desaparecido, callejón de cercas y piedra, de esas que nunca mueve el tiempo, porque están hechas para vencer a las generaciones. Será porque nacen donde nacen manantiales que han quitado la sed a barrios y poblados enteros. Donde don Mariano Ríos, donde doña Socorro Mora, donde Chole, Roberto, Enedina, Bertha. Donde don Rafael Montañez, Miguel, Santiago. Donde don bel Ojeda, Silvino y donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

SANTA INÉS Y SUS INMEDIACIONES

Santa Inés y sus inmediaciones en su camino a El Guayabo. Recogiendo, juntando los pasos que se gastaron un poco en el trepar infantil y juvenil por la empinada ladera que premiaba, arriba, con la mazorca tierna en elote, luego de admirar lo bien hecho de jilotes, hongos de maíz en otras latitudes llamados huitlacoches. Empinada ladera que premiaba con la caña dulce llevada de la milpa, al camino hacia la parcelita del haba, la pedacera del Potrero Viejo, la milpa del Palo de la Llegada, de paso por la inverosímil pero así creíble Cueva del León.

Empinada ladera que ha guardado el lento y ruidoso pisotear de las reses rumbo a los mejores pastos tras dejar en el austero granero familiar las mazorcas que vieron desde la era el nacer de las estrellas. O el tazole de la modesta era donde se apaleó el frijol para que no faltara calientito en las noches lluviosas. Allí, en ese barrio donde don Aureliano Salgado, doña Rafaela Magaña , y Aureliano, Catalina, Lugardita, Chava, Benjmín, Lupita, Quinti, Manuel, el de la sonrisa bondadosa de niño grande. Donde don José López y Miguel, donde Donaciano Cano, donde don Lupe Mora y Arcadio y Angel y Chapanita y Bonifacio. Donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LOS GUANUMOS

Los Guanumos, donde según decires maternos dejé mi ombligo aquellos días primeros del 35, y será que sigo buscándolo ahora por todos los barrios y por eso he llamado a Mi Ziquítaro el ombligo del mundo. Donde doña Cleofitas, de bondadosa sonrisa y Gilo y Ruperto y Reyna y José. Donde don Samuel Ventura y doña Benita Ruiz. Donde don Luis Campos, donde don Ramiro Báez y doña Socorro y Rubén y Ramiro y don José Campos de suave trato y doña Rita, e Isidro. Donde, en aquella casa, don Refugio, doña Josefa, don Roberto, doña Lucrecia, Y luego don Melesio y Gracia. Y luego José Luis y tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

Y luego, arribita, abajo del peñascal donde crece el Chilillo, el zapote y el añoso mezquite, desde donde se ve el Gigante vecino, donde hubo por allí duraznos en flor y matas de cabuchile y hornos para hacer las gorditas de maiz o de trigo. Allí donde dejé el corazón y cada vez que voy lo recojo para pasearlo por el mundo. Allí donde Chepa, la tía Chepa, ahora anciana, ejerció su ministerio de ángel de la guarda para sus padres ancianos. Allí donde Pachito y Mariquita. Donde mamá Benita, Eva, Carmelita, Chuche. Allí junto donde don Pachito, doña Conchita y Delfina, Indalecio, José, Abigail. Donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

Los Guanumos, dije, el barrio de la bella calzada y ojalá su empedrado artesanal no sea empapado por el sello encementado que corte el húmedo rumor de las aguas que cáen con las aguas que corren escondidas en sus entrañas. La bella calzada, de pedregal impenetrable en mis correrias de infancia, cuando entre cohetes y truenos provocados por el azufre y el hacha, en día de fiesta, una banda de música venida desde la artística Sierra me inició en los gozos campiranos de percibir sintonizados el pisar fuerte de los guaraches campesinos, con el barullo de los muchachos, el festivo griterío y tal vez el tañer de las entonces gemelas campanas llamando a comenzar la fiesta.

Allí, donde doña María y Carmen mi catequista, Justa, Pedro, Alfonso y los recuerdos que estrujan la memoria cuando los sitios se vuelven casas del sufrimiento. Donde don Luis y luego Froyla y doña Delfina. Calle, callejón antes, donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

Donde don Juan, doña María, doña Amelia. Doña María, don Joaquín, y Salvador, Javier, Joaquín, Catalina, Carmela, Expedito. Y en el recuerdo juntando los pasos de niño campesino tanto como los del burro, o del caballo, en el callejón que de seguro llevaba, sin errarle, hacia La Uña de Gato, El Rodeo, El Palo de la Llegada, Potrero de Juan Campos, Potrero de Trino Aguiñiga, EL Cabulote; y si era el caso, La Leona, La Escondida o San Antonio, hacia el Poniente; o El Cerro del Metate, La Loma Amarilla o de ser el caso, hacia los callejones rumbo a Caurio. Y ahora, hacia el anchuroso mundo luego que la cinta asfáltica midió y dividió un mundo rural, campirano, con uno tecnológico, abierto, impredecible.

EL ARROYO DEL CHORRO

El arroyo de El Chorro, otrora generoso en bañar sus piedras, ahora seco y austero, pero además contenidos sus ímpetus, por si las dudas, para que no derrame sus aguas cuando le sean generosas y mejor las lleve, abajo, hacia La Luz, el plan, el Lerma y lejos, lejos, hacia el ancho mar, al que llevaba, antes, el sonoro saludo de todos los de Ziquítaro. Donde la tía Rafaila, don Pancho, Lico, Rodo, Glafira, Socorrito el ángel de la guarda que mitigaba los dolores de su tía Benita, en la casa del sufrimiento.

Donde don Onofre y doña Trina, Rafael, Lupita, Esperanza mi catequista, Bettha, Lucita, al igual que jovial, devota. Donde Pascualillo y Agustina pero antes, don Alfonso y doña Celia, y Layo, Marce, Luis. Donde don Ambrosio y doña Lupe. Y por allí cerquita don Amado y doña Benita que oraba, como supe, por el joven escandaloso y resentido, sin que desde luego le pusiera ella los referidos calificativos. Y por  eso mi visita, agradecida, a la anciana pronto a cumplir sus cien años, siempr de abundante verbo y  lucides mravillosa.Don Miguelito, don Salvador, Benjamín, doña Eulalia, de generosa sonrisa, en honor a su nombre y de afectos compartidos. Y por allí abajo, donde don Nacho y doña Josefa, y Pedro y Bertha, y don Eliezer y doña Margarita, y Jovita, Vigis, Elisa. Y tantas familias como antes, como ahora, que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LA PENCA

La Penca, espacio de pasos vividos y ahora recogidos, aún antes de que El Consejo, potrero, y el Cerrito de la Santa Cruz con su viejo chirimoyo se convirtieran en su barrio agregado; y mucho antes de que se estableciera allí, en sus espacios, la casa del sufrimiento.

Barrio, La Penca, donde siempre brotó la vida hecha líquido bienhechor, con su manntial El Ojito de gua, El Ojito, o para acabar pronto, L’ojitodiagua. O el gran zapote de por allí, de donde doña Cliofas; los corrales donde don Nacho Campos siempre se comunicaba con la tierra en el amado ecuaro; donde don Victorino y vecinos siempre interesados debatían asuntos del pueblo; donde don Vicente derramaba ingenio para promover sus dulces, o don Macario,que pregonaba los suyos expuestos en una canastota de “ráiz” o acaso de carrizo, en aquellos tiempos de las bolitas de leche, charamuscas, garapiñados y acaso diablitos acaramelados amarillos, rojos o verdes, montados en su varita mágica, a manera de agarradera para que no se embadurnara la golosa mano infantil.

Donde don Nacho Campos, sí, pero también donde doña Rafaela Mojica, originaria de san antonio Carupo, agradable familia que derramaba simpatía con Consuelo, Flora, Quico, Quini. Donde don Blas y doña María, serviciales como el que más y siempre reconciliados con el trabajo, si acaso alguna vez no lo hubiesen estado. Donde tantas familias le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

Donde don Rica, músico promotor de familia de músicos, compositor de corridos de ambiente revolucionario, de sonrisa que derramaba la bondad y la sabiduría cosechada en sus años maduros. y doña Marina y Luisa y Aurora y Matías y José y Jesús.

Donde don Chuche Cortés y doña Socorro, y Balta, Chuche, Sarita. Donde don Manuel y doña Margarita. Don Chuche Mora, Juanito, Margarita. Don Ramón, doña Josefina, Ma. Refugio, Ramona, Salvador, Lucita, Alfonso.

EL LLANO

El Llano, desde don Luis Maya y doña Martita Maldonado,hasta don Francisco Ibarra y doña Rafaela Aguiñiga; desde don Epigmenio Férnández y doña Soledad, hasta don Ciríaco Ibarra y doña Eloísa; desde don Miguel Ventura y doña Soledad, hasta don José Martínez y doña Ricarda Arroyo. Eso era mucho antes, porque ahora los nietos diseñaron casas jardinadas y calles cuadriculadas.   Y la casita aquella pasó en su diseño al país del nunca jamás y las voces del chiquillerío cuando fue transformada en aulas improvisadas, se volvieron ahora vocerío en el área urbanizada con planteles institucionalizados donde ahora sí van los maestros, cuando entonces tal vez lo impedía la sinrazón incivilizada. Y aquella casita de la escuela improvisada, se volvió un poco ambulante, hasta terminar en la que después sería la casa del sufrimiento.

Y allá enfrente de la casita que emigro al país de los sueños, don Macedonio y  doña Tomasa y los lamentos dolorosos del joven Fidelito en su postración dolorosa y aquellas curaciones y lamentos medicinas insuficientes, por aquel tiempo,  para mitigar el sufrimiento y los rezos de todos y del niño Silviano invitado a rezar y tesigo temprano involuntario de que es real, tan real e incomprensible, el dolor humano. Y que es real, tan real como imconprensible, el desencuentro humano que enfrenta a los humanos, sea esto entre familias, grupos, pueblos, naciones o el mismo   mundo planetario.

Y luego, tiempo después, esa casa del sufrimiento donde don Alfonso Duarte , Poncho, de hablar suave y pausado tan vinculado a la tierra, su gabán de fibra campesina y doña Guadalupe, doña Lupe y Cando. Y en la contraesquina donde la familia  Duarte- Sepúlveda. Don José, don Jóse, de prosapia campirana, doña Altagracia de generosa sonrisa y generoso actuar en la vida vecindaria. Y de recuerdo perenne, afectos bien sembrados y fructíferos de todos, Poncho, Lalo, Roberto, José, Salvador,  Consta, Fitos, Toya, Alicia, todos sembradores de afectos y amoroso vecindario.

Y por allí cerquita, cómo no, don Jesús y doña Tere. El candor de su familia buena, y recuerdo a Manuel, Zena, Daniel, Ernestina, Elia. Y allí enfrentito, donde don Trino y doña Luisa. Cómo no recordar las noches de Luna jugando a los colores (su trama escondida en la memoria) y con los compañeritos vecinos imaginar carreras trepados en un caballo brioso de “burrillo”, caña frágil pero suficiente para galopar  por las calles anchorosas, hasta La Correa, en el ancho llano. O al “perro” juego de correteo (con su trama escondida en la memoria), o al encntado, o a la matatena o al cinco, más propio de las niñas, juegos algunos de ellos cifrados por la sabiduría tradicional para informar, enseñar, educar, catequizar, qué se yo, al fin eso se perdió junto con muchos otros saberes encantados que ayudarían ahora a regenerar el mundo. Y sí, allí estaban Toño, de grato recuerdo, en las andanzasen la Universidad de la vida, por ganarse el pan compartido con la familia.Él, Toño Madrigal, decía que yo le enseñé a leer, yo decía que él me enseñó a desenvolverme en el campo, luego del invernadero de los años de encierro educativo.

El Llano de don Severiano y doña Refugio, de Enrique, Rogelio y Severa; de don Luis y doña Refugio y Miguel, Elisa, Jesús; pero también de María, y Pedro, Socorro, José, Alicia, Gracia, Zenaida, Luis. De don José y Ricarda, e Imelda, Heriberta, Margarita, Flora, Esperanza, Lucita; de don Francisco y Rita, y Eladio, Eliseo, Francisco, Teresa, María Luisa. De don Vicente y doña Petra, de Silviano, Petrita, Roque, Sarita, Rosa, Lucha, Chela y Socorro.

Y más arriba del Llano, por la calzada que fue vía obligada hacia Epejan, en La Nopalerita, donde don Antonio y doña María, de Florentino, Carlos, Roberto. Apellidos, afectos, emociones que se cruzan, como los arroyos. Arroyo de La Pila que baña pedregales de potreros, escondía pedregoso y seco su acabado vigor en la barranca de El Consejo y rodeando El Llano sale al encuentro del arroyo del Chorro y se abrazan ambos, luego de que juntos abrazaron por años con sus húmedos brazos el terruño, ignorante, entonces , de los cambios climáticos.

EL CENTRO

Y en El Centro, donde se trenzan apellidos, recuerdos, encuentros y, aun cuando en tiempos felizmente idos, también desencuentros. Donde los barrios polinizan amistades, juveniles amores, ejercicios del civismo cívico y la oración concertada. Donde antes nacía el alfabeto, luego intentos amorosos pero fragmentarios en escuelitas caseras, algunas con maestros de prosapia como los Díaz o los Ríos o las escuelitas emergentes, provisionales, como la de Silviano (quien escribe). Donde las oraciones rituales se concertan, luego que las dos campanas, desde el mezquite, en la casa del sufrimiento, llamaban a misa con el vicario visitante.

Pero ahora, la campana simbólica sustituida por el altavoz, reserve su tañer para cuando, como se dice, repican fuerte, en la ahora parroquia con su templo reluciente. su atrio novedoso hecho arte y pausa devota por el joven presbítero ahora su párroco, Manuel Vázquez Rubio a quien entrego mi ofrenda laica.

Y regreso luego de la pausa devota,  a  ese Centro donde don Trino Martínez, y Paz y Hermila. Donde don Emilio y doña Angelina, donde Raquel, María, Carmelita, Magdalena, Margarita, Angelita, Lupita; o donde Jesús, Francisco, Sacramento, Emilio. Donde las alas de los primeros amores emprendieron su vuelo hacia barrios cercanos llevándose en su volar aromas de azahares de naranjos, coloridos granos encarnados de los primeros amores, afectos limpios, transparentes, ingenuos, como ingenua es la luz de la Luna, no contaminada por el aire enturbiado. Transparente, ese aire,  como lo es el firmamento libre de estruendos y si acaso merecedor del concierto infantil ejecutado al unísono por el grillo y la estrella.

Ese centro donde don Everardo y doña María, donde Everardillo, Tino, Eva, Arturo, Rubén, Benjamín, Tavo, todos de gratos recuerdos. Y don Froylán y doña Consuelo y tantas familias le dan vitalidad a la vida con su humno recuerdo.

En ese Centro donde nace el agua del entendimiento que traspasa los apellidos y los tiempos y vuela, vuela hacia dimensiones no sabidas, testificado todo eso por el centenario sabino. Ese centro donde don Francisco y doña Juanita, don Joaquín y don Aurelio, don Francisco y doña Luz, don Luis y doña Erlinda, don Leonardo y doña Trina, don Ignacio y doña Esther, don Eliezer y doña Crispina, doña Mariana, don Goyo y doña Adelaida, allí donde Roberto, Lugardo y Toño.

Toño el vaquerillo que entonaba loas a su madrinita, mi madre y él quien me enseñó a hacer hondas de costal con materiales reciclados. Toño el vaquerillo y luego Chame, el vaquerillo, quienes me enseñaron en su amistad infantil, la bondad del Dios que no mata con rayos ni mucho menos a niños, sino siembra para recoger buena cosecha, levanta para sublimar y recrea para compartir su reino.

Para Él sea mi ofrenda del recuerdo, una incompleta LA PARENTELA que se teje con hijos, nietos biznietos, tataranietos de prosapia campirana, emigrantes y sus hijos de lugares a nosotros extraños, pero hermanados en el afecto de nuestra gente, ellos que van en busca del trabajo para satisfacer necesidades, como ante, aun cuando fuese en la hacienda y luego en el incipiente ejido.

Cuando a pesar de todo era un valor comunitario el trabajo en la común faena para mejorar su ejido, el sudor entregado con gusto en el trabajo de la parcela escolar, la admiración por el trabajo escolar expuesto en la pared del plantel como costura de niña o como trabajo manual de niño, cuando la escuela tras las jacarandas era realmente cardenista y hacía el honor a su nombre, cuando los maestros se vestían de proletarios, porque lo eran, cuando enseñaban el “alfabeto estrella potente que has llenado los siglos de luz”, o se interesaban “in situ” por la labor o por la tierra, entonces realmente compartida en el uso, todavía no deteriorado del ámbito común de convivencia.

Ofrenda de mi lista que, en muchos casos, fue viva en la convivencia con pares infantiles, o en la admiración de los adultos ejemplares. Ofrenda que pretende hacer honor a quienes viven, los de aquí, o a los que viven, los de allá.

LA PARENTELA, tejida entre muchos en florido ramillete de recuerdos, toda siempre renovada en el torbellino de la vida creativa, presentada con sus sufrires ante la imagen del Crucificado, pero también ante el florido ofertorio de la Virgen Morena.

Y presento mi PARENTELA de apellidos cruzados, y quede en el olvido la sinrazón de los agravios y se presente como ofrenda a la memoria en el altar de lo nuevo, de la generación nueva que aprende a desprenderse de rencores y resabios y sabe conjuntar el ayer con el ahora; pero sin nostalgias estrujantes ni ensoñaciones engañosas en torno a la condición humana.

Y así, mi deseo porque los de aquí, los de allá, y los de más allá, desgranen, en mis letras, el rosario agradecido porque viven y canten juntos el “aleluya” glorificador a Quien vive siempre, y cada quien a su manera, desde este Ziquítaro, el humilde pueblito, pueda sumarse a todos los que desde hoy y para siempre, entonen, en su templo, o en sus calles, en sus campos, o en sus cerros, el misterioso Santo, Santo, Santo. (Silviano, 11–13–II–012)

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(Desde el templo)

ZIQUITARO, Fiesta patronal 2012. Los barrios

(Transcripción de Texto y fotos de SilvianoMartínez Campos)

EL PARROCO MANUEL VAZQUEZ RUBIO, DÍA 11 DE ENERO.

HOMILIA DURANTE LA MISA, ANTE LA COMUNIDAD DE EL MIRADOR Y DE OTROS BARRIOS

Hemos llegado, les decía al principio, a la víspera de la fiesta, de nuestra patrona la Santísima Virgen de Guadalupe. Y han venido todos los barrios con mucho entusiasmo, se ve la alegría de todos, la música, los cohetes, todos alegres..Todas estas son manifestaciones de fe. Creemos en la Santísima Virgen María, porque creemos también en Cristo nuestro salvador. Creer en la Santísima Virgen María supone una adhesión al plan de Dios. Si decimos que creemos en Santa María de Guadalupe, pues lo hemos dicho entonces porque seguramente hemos conocido ya antes el misterio de nuestra salvación, donde el centro es Cristo.

Estamos reunidos celebrando esta Eucaristía, además también porque nosotros todos estamos de acuerdo en lo que el Papa Juan Pablo II, ahora Venerable, decía a los sacerdotes a través de una carta que mandó para preparar el año Mariano.

El Papa decía: vamos a preparar un año dedicado a la oración, a la contemplación de la Santísima Virgen María, para hacer que en todos los pueblos se alabe a María sin perder de vista el misterio central.

Que la Santísima Virgen María tenga un lugar especial en el corazón de los hombres y de las mujeres, para que así, amando a la Santísima Virgen María, puedan llegar con más claridad a contemplar y a vivir el misterio central de nuestra fe, que es Cristo vivo en medio de nosotros.

El Papa Juan Pablo decía: lo primero que tenemos qué reconocer nosotros todos como creyentes, como hijos de Dios, es que la Santísima Virgen María es un don inestimable de Dios para la humanidad. Es un regalo. Dios ha querido que la misma madre de su hijo Jesucristo funja como madre nuestra, como madre para todos los pueblos, para que todos sientan ele calor maternal, para que todos experimenten la gracia de Dios que con ternura se manifiesta y se hace más especial cuando llega a través de la Santísima Virgen María.

También nos decía el Papa en esa carta: hoy en nuestro tiempo todos vivimos un drama. Nuestra vida es como una película, ¿verdad?, donde el drama tiene diferentes momentos, pero hay u nos más fuertes que otros. Dice y nuestra vida, podríamos decir así como el capítulo principal de nuestra vida, del drama de nuestra vida, es que a veces el mismo hombre, por la ciencia, o por la avaricia, o por el deseo de poseer, se convierte en lobo del mismo hombre.

Ese es el drama principal de la humanidad. ´Por qué, pues porque el Papa veía cómo en todas las naciones se vivían conflictos terribles. Las guerras por qué son, pues por la avaricia, por las conveniencias políticas, por las conveniencias económicas; quien hace la guerra y gana, gana no solamente la guerra, sino poder y economía. Por es decía el Papa con preocupación, es que en nuestros tiempos el drama principal del hombre y de la mujer, es que todo lo que hacen se vuelve contra sí mismos.

Y es que a lo mejor hemos perdido nuestra orientación como hijos de Dios, es que a la mejor hemos dejado que nuestro corazón poco a poco se vaya llenando de vileza del mundo, y es que tal vez haya muchas razones por las que el hombre ha bajado en su capacidad de amar. De perdonar, como decíamos los días pasados, verdad, para los judíos lo más grande es decir, en qué le he servido a mi pueblo. Es decir, si le he servido, es que soy importante. Y si no le he servido para nada, entonces soy un don nadie.

También el Papa nos invitaba desde esa ocasión, y hoy lo recuerdo, al leer estas lecturas y al celebrar esta fiesta de la Virgen de Guadalupe, nos invitaba diciendo: tenemos qué volver de nuevo a lo que el hombre siempre ha sido, porque ha sido creado desde el principio, para ser imagen de Dios en el mundo. Tienen qué ser entonces todos los hombres y mujeres, como lo es la Santísima Vírgen María, si la amamos tanto y decimos que la Virgen es un don inestimable, de parte de Dios para la humanidad, el hombre también tiene qué ser un don inestimable de parte de Dios para sus hermanos.

Bien, entonces tenemos nosotros qué hacer una revaloración de nuestras vidas, de nuestras actitudes, de nuestros deseos. Tenemos qué hacer una revaloración de nuestra fe incluso, porque pues todo ha sido muy hermoso, la fiesta de la Virgen de Guadalupe, con tanta fiesta, con tanta música, con tantos cohetes, con tantas flores; pero Dios, además de recibir con agrado todos estos dones y la Santísima Vírgen además de recibir con agrado todos estos dones, espera todavía un don más particular y especial de cada uno de nosotros: transformar nuestra realidad, hacer que desde nuestro hogar los hijos, la familia se vaya educando en los valores humanos, en los valores cristianos, hacer que la familia se enseñe a respetar a los demás, a su prójimo, a respetar todo lo material, a respetar en una palabra, todo.

Amar la naturaleza, amar los valores que hacen de la persona, personas cada vez más plenamente humanas. Por eso hoy, en este día que estamos celebrando esta Eucaristía,, hemos escuchado estas lecturas, la primera del Libro de Samuel, en donde Dios habla a Samuel. Siendo un jovencito todavía, escucha que alguien le dice: Samuel, Samuel, y no sabe de quién se trata, hasta que un sacerdote le dice mira, cuando vuelvas a escuchar tu nombre, tu responde:Señor, aquí estoy, habla Señor que tu siervo escucha.

Y hoy también nosotros, a los pies de la Virgen de Guadalupe, tenemos qué decirle a Dios cómo quiere que transcurra nuestra vida, qué podemos hacer para que transcurra cada vez nuestrass familias, nuestras actitudes, nuestra propia vida. También tenemos qué decirle como Samuel, habla Señor, que tu siervo escucha. Porque no podemos olvidar que todos como hijos de Dios, tenemos qué manifestarnos ante la grandeza de Dios, como sus siervos. Con actitud humilde, con Esperanza, alegres también de sabernos amados por Dios.

Hemos escuchado también en la segunda lectura, a san Pablo, que se dirige a los cristianos y a nosotros diciéndonos: ¿No saben ustedes que son cuerpo, que sus cuerpos son miembros de Cristo?. Por lo tanto deben de cuidarlo, deben de amar a sí mismos y es que quien se ama a sí mismo, puede amar a los demás. Quien se cuida a sí mismo, se preocupa por cuidar a los demás. El cuidado y el amor a sí mismo, tiene qué tener una proyección hacia los otros, hacia el hermano, para poder realizar así, de esta manera, la voluntad de Dios, para ser como la Santísima Virgen María.

Seguir pues a la Santísima Virgen María, como dicen en mi pueblo, verdad es andar en buenos pasos. Tal vez también aquí se dice, no hombre siempre andan en buenos pasos, o también andan en malos pasos.

Seguir, si nosotros queremos de verdad y amamos a la Santísima Virgen María, es proponernos, enseñarnos, educarnos y educar a los demás a seguir a María con buenos pasos, para entendernos en este lenguaje propio de nuestros pueblos, en donde lo entendemos con más claridad: ¡ah, esto es lo que quiere Dios de mi, esto es lo que hace agradable al hombre y a la mujer, a la Santisima Vírgen María, juntamente con todos los dones que ustedes ofrecen, pero más valioso todavía cuando nosotros mismos nos presentamos ante Dios adornados de virtudes, cuando nos presentamos delante de Dios con nuestro corazón, con nuestra mente, con nuestra alma más adornados que cualquier ramo de los que vemos aquí, verdad, más bellos para Dios que cualquier cosa que pudiéramos ofrecerle fuera de nosotros.

Finalmente podemos decir también, al escuchar el Evangelio de hoy, que es el Evangelio de san Juan, los discípulos cuando escucharon a Jesús y se dieron cuenta, nosotros hoy nos damos cuenta que Jesucristo es verdadero Dios, inmediatamente, nos dice el Evangelio, lo escucharon y lo siguieron.

Se quedaron con él. Más aun Jesús les dice, qué buscan.. ¿maestro, dónde vives?.Vengan y lo verán. Dice el Evangelio se fueron, y se quedaron con él.

Pues eso es lo que quiere la Santísima Virgen María de Guadalupe, que también nosotros escuchemos a Cristo,, que nos sintamos entusiasmados por su llamado, que también nosotros le digamos….Dios y Señor mío. Nos quedemos con él. Quedarnos con Cristo es dejar que la gracia de Dios transforme nuestra vida, y hacer que nuestra vida florezca en obras buenas, en virtud, en santidad.

En esta noche de víspera de la fiesta de la Santísima Virgen María, vamos pues a pedir a nuestro Señor que nos conceda la gracia a todos, que desde el corazón de nuestro pueblo, que desde el corazón de nuestras familias, desde nuestro propio corazón, de verdad nosotros podamos ser un catecismo viviente.¿Qué quiere decir eso de ser catecismo viviente?. El catecismo qué es, pues es lo que habla de Dios. El que nosotros hablemos de Dios con nuestra vida ser un catecismo viviente, es ser como la Santísima Virgen María, a ella le llamamos Estrella de la Evangelización, primera catequista, por qué, porque ella es un catecismo viviente para nosotros. Y hoy también Dios nos llama a ser ese catecismo viviente de humanidad, Dios nos llama a que seamos figuras de talla como dice la gente, figuras de talla, testigos de Dios en el mundo. Vamos a pedirle a Dios nuestro Señor que nos conceda la gracia de poder ofrecer no solamente flores, no solamente música, no solamente cohetes, sino poder ofrecernos nosotros mismos como una oblación agradable ,darle a Dios nuestro padre por las manos de la santísima Virgen María de Guadalupe. Pidámosle a Dios que así sea y se ponen de pie por favor.

MOSAICO, 11-I-012.Y Rumbo a la fiesta patronal de Ziquítaro

Martínez Campos, 11/I/012
GUIA

                                         MOSAICO
Silviano Martínez Campos
LA PIEDAD, 11 de Enero.- EL TAÑER DE la campana para la misa mañanera en el templo cercano, poco antes de las 7, me trajo esta mañana a la mente, y a mi remembranza, no digamos “el santo olor de la panadería” que dijo el poeta (Ramón López Velarde), porque no era el caso entonces. Sino más bien el santo cantar de los gallos que empezaban el concierto a la media noche, o antes; la somnolencia del pueblito que despierta con el santo ladrido de perros, el no me nos santo rebuzno de los burros, la humareda también santa que escapaba de los fogones cuando los techos de teja y antes de saber nosotros que dicho humo leñoso no sólo contamina, sino puede, en casos, ocasionar serios malestares pulmonares. PERO ALLÁ, EN el pueblito (y lo adivinó: en Ziquítaro, el ombligo del mundo, dicho sea de paso), el tañer mañanero de las dos campanas en día de fiesta, fuese cuando su nidal de la torre en el templo viejo no lo deshacía el tiempo, fuese cuando desde un gajo del mezquite de la casa paterna de enfrente (de don Chon y doña Benita, y antes de don Vicente y doña Petrita) llamaban a misa, o al rosario, o a la escuela; o fuese ya cuando estrenó templo, y ahora con nuevo nidal de campanario, lo mismo, asociadas al gusto y al jolgorio, a la oración y a vida comunitaria en el recinto, porque afuera, en tiempos afortunadamente idos, no tan comunitaria que digamos. DIJE FIESTA Y recuerdo en el susodicho ombligo, pero en el barrio pedregoso (y bello), empedrado y muy hermoso ahora, digo el barrio de Los Guanumos, cuando fuimos la chiquillada a encontrar la banda de música de la sierra, que siempre entraba a pie. En esa ocasión, apenas recuerdo, se cimbraba mi alma al escuchar “Guadalajara” y se cimbraba mi cuerpo infantil al oir cerquita de mi el estallido de los truenos que expertos paisas hacían retumbar mediante una pastillita amarilla colocada en el envés del hacha. O luego en  de Penjamillo (mi ombligo del mundo municipal, dicho sea de paso), las fiestas de mayo con todo y mojigangas, la entrada de la flor y las tragazones infantiles como desquite cuando había unos centavillos de más (de lo cual doy cuenta, con todo mi rubor de viejo, je je, en MI CAMINAR). O aquí en La Piedad, también mi ombligo del mundo, dicho sea de paso y no sólo porque llevo aquí trasplantado 22 (veintidós ) años. Mi primera reminiscencia es cuando a eso de los 8 años me perdí en el mercado por ir bobeando las frutas. Ahora me pierdo en él por lo mismo,  por ir admirando tantos y tantos frutos dignos de comerse, frutos de la tierra y del ingenio del ser humano. Y sus fiestas tan polícromas y variadas, en el centro y en los barrios.  A Jesucristo crucificado (Señor de la Piedad), a María la Virgen (de Guadalupe, del Carmen, La Purísima) y a los santos de la devoción, como san Francisco y, como dice el dicho, a cada capillita se le llega su fiestecita. Y ESOS FESTEJOS patronales o cívicos, en todas partes, también, en nuestros pueblitos.  En el ombligo del mundo que dije en primer lugar, su fiesta a la Guadalupana mañana jueves. Tiempo para convivir, de orar, de recorrer los barrios con la imagen, de escuchar (y poner en práctica según el caso) las prédicas de los dirigentes (pastores), de recorrer con la banda los barrios, de recorrer los puestos de fritangas y de golosinas y treparse a los juegos. De bailar desde la fría noche, hasta la fresca madrugada, de disfrutar sanamente, como se dice, de la convivencia que nosotros mismos concertamos. SÍ, DE ACUERDO, no todo es fiesta. Nuestro país y nuestro mundo está lleno de cruces, las cruces del desamor y de la infamia, las cruces de la guerra y las cruces de la confiscación de bienes que son de todos los vivientes. Los crucificados de la tierra, la pobrería, pues, cierto. Pero en cierta manera todos lo somos. Nos atrapó el tiempo. Pero como se dice, hay tiempo de tirar los cohetes y tiempo de recoger las varas. El problema está en determinar quién lanza los cohetes y quien recoge las varas. O si, como al parecer hemos llegado ya, es tiempo de rediseñar la fiesta para incluir en ella, ahora sí, a todos y a todas, incluyendo bichos y matorrales. Y POR ESO, y para no negar “la cruz de mi parroquia”, es decir, para no negar mis locuras y mis tendencias megalómanas a las utopías, no renuncio a creer que a pesar de todo, llegará el día de la gran fiesta. Sólo que al parecer, estamos entrando al período, y se teme largo, de la etapa de la “crucifixión”. Como personas, ni la buscamos, ni tal vez la queremos, pero nos llegó. Como especie, nos la heredó la civilización industrial: gran paquete, presentado con lujos de envoltorios consumistas, sobre todo en los días de fiestas decembrinas, pueblerinas o no, el  paquete del deterioro ambiental. Y hay quienes dicen que la salida es, si no por virtud  si por necesidad y exigencia de sobrevivir, la unificación humana. Y hay quien dice que no hay otra salida, debemos “decrecer”, volver a la naturaleza (somos parte de ella) y reconciliarnos con la misma, a imitación de las culturas originarias, aún sobrevivientes y modelo en casos, de convivencia y armonía con yerbas, árboles, bichos y ganados y, desde luego, entre ellas mismas. Cierto, después de Navidad vienen las cruces y después de las cruces los festejos. (www.lapiedadymireigion.wordpress.com; http://www.ziquitaromipueblito.wordpress.com: http://www.silviano.wordpress.com).

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No niego mi gusto por contemplar el paisaje (campirano) desde los caminos,  porque, como dice el dicho, la cabra siempre tira al  monte. En este caso, a Ziquítaro, mi ombligo del mundo dicho sea de  paso. Así es de que el día 11 de este enero y luego un poco el 13, me dio por tomar con mi camarita fotos desde camión y microbús. Naturalmente, desde el interior y a través del cristal de la ventanilla, no iban a salir tan de muy allá, y más bien son de muy acá, a lo modesto.Pero las conservé, casi sin editarlas, con todo y sus defectillos. Así es de que espero sirvan para mitigar las nostalgias sobre todo de los paisas de por allá del otro lado (sé algo de eso, anduve por allá, hará de un poquito más de medio siglo). Las fotos corresponden a parajes cercanos a Zináparo, luego de Numarán, de Zináparo a Penjamillo, de Penjamillo a Ziquítaro, eso el día 11, y  el día 13, de regreso, por el rumbo de El Puertecito, El Casahuatal y La Mesa, cerca de Penjamillo.SMC.

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