MONOGRAFIA DE ZAMORA

MONOGRAFIA DE ZAMORA

Zamora, “ciudad amurallada”

           FRANCISCO RODRIGUEZ

 

Zamora.-  En analogía con Zamora, España, el nombre  significa“ciudad amurallada”. La de Michoacán por su entorno natural, rodeada de cerros, como del vocablo árabe “Zamarat” que significa “esmeralda” al contemplar la verdura de su hermoso y fértil campo.

Este municipio está ubicado en el antiguo valle de Tziróndaro, que viene de la palabra de origen purépecha que significa “lugar de ciénegas”. Aquí se han encontrado los restos de la cultura superior más antigua del Occidente de México (1500 años A.C.) como lo demuestran las tumbas “de tiro”, localizadas en una colina cercana a Zamora, como el “Opeño”.

A este valle llegaron las tribus tecas, valientes y laboriosas, y se fundieron con los anteriores pobladores. Más tarde, en 1470, los purépecha sometieron a todos los habitantes, el calzontzi, puso seguramente en este lugar un cacique o caracha-capacha.

Con la llegada de los españoles a la región purépecha y el subsecuente reparto de la misma, en encomiendas a los capitanes conquistadores, el valle es entregado a Don Juan de Albornoz. Posteriormente, hubo dos encomenderos sucesores, primero Gonzalo de Sandoval y de éste a Peralmíndez Chirinos, finalmente, pasó a la corona en calidad de corregimiento. Según la historia en 1540 el virrey Antonio de Mendoza atravesó este lugar persiguiendo a los chichimecas.

El 18 de enero de 1574, se ejecutó la fundación de la Villa de Zamora, por mandato del Virrey Martín Enríquez de Almanza. El nombre de la villa y al río Duero, que antes se conocía como Yorecuahapundanapu, que significa “río engendrador de lagunas”, es otorgado en remembranza a los existentes en la región española conocida como Castilla Vieja, ya que la mayoría de las familias españolas fundadoras eran originarias de ahí. A este lugar se le conoció como San Martín Zamora.

Desde su fundación, se le nombró sede de alcaldía mayor. Los primeros asentamientos humanos fueron en los islotes más elevados conocidos como San Bernardo y los terrenos que hoy forman la plaza, canalizando las aguas por el Vallado del Rey.

En el siglo XVIII surgieron distinguidos personajes, grandes humanistas; de este siglo se rescata la famosa redondilla: “Sin hacienda, ricos; / sin hazañas, godos; / entre sí parientes / y enemigos todos”.

El 21 de noviembre de 1810, iniciada la lucha por la independencia, el Padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla, hizo su entrada a Zamora, a su paso hacia Guadalajara; para corresponder al apoyo del pueblo se afirma que dijo: “Brindo por la ilustre ciudad de Zamora”. Confirmando lo anterior el segundo congreso de Michoacán mediante el decreto No. 10 de fecha 7 de septiembre de 1827.

El 15 de enero de 1811, el realista Don Pedro Celestino Negrete establece en esta ciudad su centro de operaciones

Por la Ley territorial del 10 de diciembre de 1831 se constituye en municipio.

Durante la insurrección de López de Santa Anna, en el año 1838, Zamora es atacada por las milicias de Gordiano Guzmán.

Proclamado el Plan de Ayutla, los generales  Epitacio Huerta y Manuel García Pueblita se introducen en la población y funden una de las campanas del templo de San Francisco, en 1854. Durante 1855 tras poner en fuga las tropas del teniente Miguel Negrete, el general Santa Anna entra triunfalmente a la ciudad. El 29 de mayo de 1858, el coronel liberal Manuel Menocal, “El Pico”, después de tres días de lucha, tomó la ciudad y los vencedores realizaron un saqueo desenfrenado.

Las tropas francesas el 22 de diciembre de 1863, se apoderaron de Zamora, entregándola sin resistencia Francisco Velarde, el famoso “Burro de Oro”. Después de una cruenta batalla el 5 de febrero de 1867, las fuerzas republicanas ocuparon la ciudad. Con la ocupación de este lugar terminó en Michoacán la intervención francesa.

Félix Vargas, durante 1875, secundó la revuelta cristiana en Zamora. Tras un reñido combate, el general Francisco Franco, en enero de 1877, toma la ciudad.

Del 4 al 8 de septiembre de 1906, sesionó en este lugar el tercer congreso agrícola mexicano, auspiciado por el obispo José Mora.

En 1914 el general Joaquín Amaro convirtió en oficinas públicas al palacio del obispo.

Al reglamentarse el artículo 130 constitucional a nivel nacional, Agustín Méndez Macías aplicó en Zamora la famosa “Ley Calles”.

El 24 de diciembre de 1933 llegó a Zamora don Lázaro Cárdenas, poco después el 77% de las tierras del municipio pasaron a ser propiedad de 24 ejidos, poco más de mil ejidatarios tomaron posesión de 9 mil 675 hectáreas de riego, 4 mil 795 de temporal y 14 mil 230 de agostadero.

El 2 de abril de 1940 la Secretaría de Hacienda autorizó un banco en Michoacán, el 21 de agosto se firmó el acta constitutiva con el nombre de Banco de Zamora.

Como un homenaje al padre de la patria, a su cabecera municipal se le tituló “Zamora de Hidalgo”, a partir del 17 de diciembre de 1953. En ese tiempo el cultivo de la fresa inició en la región y en los años sesentas estableció su propia industria de proceso y congelación. En la temporada 1954-1955, el equipo local asciende a la primera división profesional de futbol.

Existe una cantidad difícil de anotar de personajes ilustres de este municipio, sólo por mencionar algunos: Fray Manuel Martínez de Navarrete, poeta, fue llamado El Cisne Americano; Juan Benito Díaz de Gamarra y Dávalos, se le considera como el introductor de la Filosofía Moderna a nuestro país, fue llamado El Massillon Mexicano por su gran elocuencia; Atenógenes Segale, literato, dramaturgo y poeta; José Álvarez, diputado constituyente en 1917; Melesio de Jesús García, poeta, una de sus obras que le dio fama “El Musco”; Rafael Álvarez Álvarez, gobernador de Michoacán; Antonio Labastida y Dávalos, arzobispo; Fernando Castellanos R., poeta y abogado, diputado al congreso del estado; Perfecto Méndez Padilla, abogado y escritor, diputado al congreso de la Unión y gran amante de la cultura; Francisco Javier Cueva, gobernador del Estado de Colima; Alfonso Méndez Plancarte, humanista y filósofo, fue un eminente crítico; Fernando Méndez Velásquez, compositor y músico, compuso la canción “Ojos Tapatíos”; Antonio García Castrillón, franciscano, fue el predicador más elocuente de sus tiempos; Francisco Orozco y Jiménez, arzobispo de Guadalajara, fue un Teólogo notable; Conrado Magaña, gobernador del Estado; Antonio Plancarte y Labastida, benefactor; General Gildardo Magaña Cerda, sucesor de Emiliano Zapata, fue el alfabetizador de Francisco Villa, gobernador de los estados de Baja California y Michoacán; Francisco Plancarte y Navarrete, arzobispo y arqueólogo, investigó el origen de la civilización purépecha; Salvador Martínez Silva, orador sagrado y matemático; José Rafael Rubio, literato; José Sixto Verduzco; insurgente, representante de Morelos en muchos de sus actos; Luis Méndez, gobernador de Michoacán; José María Cavadas y Dávalos, construyó con ayuda de los vecinos, el puente de mampostería sobre el Río Lerma en La Piedad y la catedral de Zamora, introdujo los pararrayos en Guadalajara; Gabriel Méndez Plancarte, humanista, muchas de sus obras fueron publicadas por la Secretaría de Educación Pública; Luis Padilla Nervo, formó  parte del Consejo de Seguridad de la ONU, donde defendió el principio de no intervención; Diego Moreno Jasso, Gobernador de Michoacán; Perfecto Méndez Garibay, benefactor, donó los manantiales que desde hace un siglo surten de agua a Zamora; José Plancarte, poeta y escritor; Rafael J. Rubio, literato; Ignacio Torres Guzmán, poeta; José Antonio de la Peña y Navarro, primer obispo de Zamora; Lic. Francisco García, senador de la Republica, promotor de obras para su ciudad; Jerónimo Villavicencio, humanista, apóstol de la juventud zamorana; Francisco Paulino del Corazón de Jesús García Urbizu, pionero del cine nacional y cronista de Zamora; Lic. Arturo Rodríguez Zetina, escritor y notario público.

Alfonso García Robles, diplomático. El Comité Nóbel de Oslo,  lo eligió Premio Nóbel de la Paz, mismo que compartió con Alva Myrdal, de Suecia. A él se le debe la redacción e ideas fundamentales del Tratado de Tlatelolco; Francisco Castillo Cervantes, músico y cronista de la ciudad, y no podía faltar Don Francisco Elizalde García, poeta y cronista de la ciudad.

También se puede mencionar al cronista de futbol Roberto Guerrero Ayala y a la primera dama del país. Además de sus personajes ilustres tiene mujeres y hombres muchos de ellos héroes anónimos, existen diferentes instituciones que han hecho sobresalir este lugar, tal es el caso entre otras: La Gran Familia encabezada por doña Rosa Verduzco, forjadora de buenos ciudadanos; las escuelas de futbol que han sido semillero de jugadores reconocidos a nivel internacional, tal es el caso de Rafael Márquez militante del club español Barcelona; Juan Carlos Chávez, integrante de la selección mexicana que participó en el mundial de Estados Unidos en 1994; Agustín García, integrante de la selección mexicana que participó en los juegos olímpicos de Atlanta, Estados Unidos; Luis Angel Landín, integrante del equipo Pachuca, campeón del futbol mexicano.

El municipio fue de los primeros a nivel nacional que ha conquistado en forma política la libre elección de sus candidatos populares.

No sé si sea considerado personaje ilustre, pero no se puede dejar de mencionar al irrespetuoso Eduardo del Río, mejor conocido como Rius, uno de los hombres que más influencia ha tenido en el periodismo gráfico, ateo (gracias a Dios), socialista y vegetariano, autor de las revistas más leídas en los años 60,s y 70,s Los Supermachos y Los Agachados y de los libros (bets selers mexicanos) “La Panza es Primero”, “Marx Para Principiantes” y “Jesucristo de Carne y Hueso”, entre otros. Lo encerrado entre paréntesis es una apreciación personal. Y si de irrespetuosos se trata como olvidar al Lic. Juan Antonio Guerrero, del cual puedo describir su personalidad con la anécdota ocurrida en el marco de la celebración de los 50 años del semanario Guía; estaban en el momento central en el aniversario el director, el Padre Alfonso Sahagún de la Parra, y el gobernador del Estado antropólogo Lázaro Cárdenas Batel, partiendo el pastel, cuando me comenta, “cómo vez, Paco, nosotros partiéndonos la madre para escribir pendejadas y éstos recibiendo los honores”. Aunque no es zamorano, cuando escribió en este hebdomadario fue toda una institución.

Este lugar es sede de una de las 5 diócesis con las que cuenta el estado de Michoacán, su fundación data del año 1863 y ha sido cátedra episcopal a partir de 1864; ha contado con los siguientes obispos: los excelentísimos Señores Don José Antonio de la Peña y Navarro, Don José María Cázares y Martínez, Don José Othón Núñez y Zárate, Don Manuel Fulcheri y Pietra Santa, Don José Gabriel Anaya y Díez de Bonilla, Dr. Don José Salazar López, Don Adolfo Hernández Hurtado, Don José Esaúl Robles Jiménez, a su muerte la diócesis estuvo dirigida por el administrador diocesano Presbítero Francisco Valencia Ayala y el actual señor obispo Don Carlos Suárez Cazares.

Este municipio está asentado sobre un valle con una extensión de 1,200 hectáreas; se localiza al noroeste del Estado, a una altura de 1,560 metros sobre el nivel del mar. Limita con Ixtlán, Ecuandureo, Churintzio, Tlazazalca, Jacona, Tangancícuaro, Chavinda y Tangamandapio. Su distancia a la capital del Estado es de 144 kilómetros.

Está comunicado con la capital del Estado por la carretera federal No. 15 en su tramo Morelia-Zamora. La cabecera municipal se encuentra a 25 kilómetros del entronque Ecuandureo de la autopista de Occidente México-Guadalajara.

De sus principales atractivos podemos mencionar. La catedral inconclusa, de estilo neogótico, se inició el 2 de febrero de 1898, debido a la revolución y otras circunstancias en el año 1914 los trabajos fueron suspendidos durante 75 años; en que el gobierno de Martínez Villicaña y Carlos Salinas se devolvió el edificio a la Iglesia; fue testigo de la revolución cristera, se ha usado como cuartel, caballeriza, campo de tiro, paredón de fusilamiento, estacionamiento, área deportiva y centro de espectáculos, entre otros,  en el año 1988 fue devuelta a las autoridades eclesiásticas, y es actualmente Santuario Regional en honor a Nuestra Señora se Guadalupe, que de concluirse totalmente será de los templos más grandes de Latinoamérica.

El Palacio Federal, antiguo recinto del episcopado, de estilo neoclásico; la iglesia del Calvario; el templo de San Francisco; la Catedral de Zamora, de estilo neoclásico, e iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, de estilo neogótico.

La cruz monumental en la cima del cerro de La Beata que con sus 33 metros de altura se levanta majestuosa como símbolo de la religiosidad del lugar y el Jardín del Teco.

Fiestas populares: el 8 de marzo, fiesta de la Virgen “del Cólera” que es la Inmaculada bajo cuya advocación Zamora, se dice, fue liberada del cólera morbos, que azotó fuertemente en las últimas décadas del siglo XIX; en Semana Santa, procesión con representación en vivo de escenas de la Pasión de Cristo; en mayo el día de la santa cruz existe la tradición de subir La Beata; el 16 de julio, fiesta religiosa de la virgen del Carmen en el barrio de Madrigal; en agosto fiesta de la Asunción; el 22 de noviembre con motivo de la patrona de los músicos, éstos festejan su día, y en diciembre, fiestas guadalupanas, con pastorelas y posadas en su decenario (del 1º al  12) acoge en el nuevo Santuario Guadalupano peregrinaciones de toda la región.

Su infraestructura educativa actual está compuesta por planteles tanto oficiales como privados de todos los niveles, incluyendo educación Tecnológica, además de ser sede del Colegio de Michoacán, el centro de investigaciones sociales más importante del Estado.

Este lugar es famoso por la fabricación de dulces regionales, en especial los sabrosos “Chongos”.

El municipio tiene una superficie territorial de 340.16 kilómetros cuadrados, cuyo clima es templado y su suelo arcilloso, combinado con su hidrología, resulta un terreno fértil para el cultivo de papa, jitomate, cebolla y fresa entre otros, cultivos que en un 60% son exportados, principalmente a los Estados Unidos de Norte América.

En el año 2,000 contaba con 161 mil 918 habitantes distribuidos en 78 localidades, sus principales son: Zamora de Hidalgo es la cabecera municipal, las tenencias: Ario de Rayón, Aquiles Serdán, Atacheo de Regalado y Atecucario de la Constitución; las comunidades La Rinconada, La Sauceda, Chaparaco, Lindavista, Estancia de Amezcua, El Sauz de Abajo, El Sauz de Arriba, Cerrito de Ortiz, Ejido Independencia, El Espíritu, El Guamuchil, Guanajuatillo o La Beatilla, La Ladera, El Llano, Miraflores, Ojo de Agua, Romero de Guzmán, Romero de Torres o Romero de Ortiz, San Esteban o La Santa Cruz, El Sauz de Magaña, Tierras Blancas, Villa Emiliano Zapata o Villa Fuerte y El Zapote de García.

Se hace necesario mostrar los siguientes agradecimientos: a la Srita. Amparo Solís Barragán, quien amablemente nos hizo llegar material del cual obtuvimos bastantes datos, al Lic. Guillermo Ibarra López y a Sor Dolores Martínez Vázquez, quienes hicieron favor de revisar este escrito y aportaron información. Igualmente a Matías Cázares, quien nos acompañó a La Beata, sin pertenecer a ningún grupo alpino su lema es “Dios y montañas”. 

 

                                      (Cortesía de GUIA, semanario regional independiente, Zamora, Mich., México)

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 308 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: